Como Messi... no habrá ninguno igual
Sabella tuvo un examen durísimo sin Lio en el equipo. Por lo visto ante Colombia, no aprobó el desafío.
Quedó en deuda Alejandro Sabella. El partido del viernes ante Colombia le planteó la encrucijada más temida por propios y extraños, y el desafío más grande de su ciclo como entrenador del seleccionado argentino: cómo jugar sin el mejor futbolista del mundo y sobrevivir al intento.
Fue un examen dificilísimo y la materia, la más complicada de todas las que le tocó rendir en este posgrado que cursa desde hace 22 meses, le quedó previa al DT.
El propio Sabella había anticipado que “todo” sería más difícil sin el capitán y referente futbolístico del elenco albiceleste, e instó al resto de sus dirigidos a “redoblar esfuerzos” para disimular semejante ausencia. Aquellas palabras parecían revelar la búsqueda contrarreloj de soluciones colectivas, algo que finalmente no se vio en el campo de juego del Estadio Monumental.
Más allá de una actuación individual interesante, Ángel Di María estuvo lejos de ser el eje de juego del equipo, como tal vez lo imaginó Sabella.
El empate sin goles, independientemente de las atajadas del arquero colombiano y de la permisividad del árbitro venezolano, dejó claro –por si alguien todavía tenía dudas– que Messi hay uno solo.
Habrá que seguir imaginando circuitos de juego alternativos y afianzar una idea de conjunto. La asignatura “clasificación al Mundial” ya está casi regularizada, pero para aprobar en Brasil 2014, y con nota sobresaliente, Sabella deberá afrontarla como correlativa a la que le quedó “colgada” ayer en cancha de River.
"No estoy bien", reconoció Messi luego de la igualdad ante los colombianos, y puso en duda su presencia el martes frente a Ecuador. Quizá sea el segundo turno para Sabella. ¿Aprobará con cinco defensores?
Entre paréntesis, y en RojoEn una rápida vuelta de página, este fin de semana el fútbol argentino dejará de lado por un rato a su selección y las expectativas volverán a posarse en los asuntos cotidianos. No obstante, el Monumental seguirá siendo el centro de atención: allí Independiente se jugará su "chapa" de equipo que nunca perdió la categoría, ante un River que parecía al margen de la lucha por el título y revivió por un traspié de Newell's.
La semana vino complicadita, ya que a las sospechas de siempre se les agregaron denuncias mediáticas y judiciales de “ir para atrás” y un pedido de anulación de descensos. Y en medio de todo ese embrollo, cuestiones “de rating” que pugnan con las más mínimas previsiones de seguridad y los vaivenes de una AFA a la que también parece faltarle un conductor.
Y... Messi hay uno solo.

