Ante la violencia, más compromiso
Germán Lerche se presenta como abogado, presidente del Club Atlético Colón de Santa Fe y secretario de Selecciones Nacionales de la AFA en el perfil de su cuenta oficial de Twitter. La formalidad está explícita con esos “títulos”.
Es obvio que en esa presentación en la que describe lo que alcanzó en el fútbol, al titular sabalero le es imposible, por el espacio, contar lo que le falta. Pero a sus ambiciones las dejó claras en una entrevista concedida al diario Olé la semana pasada: “El que diga que no quiere ser presidente de la AFA miente... Me gustaría verlos salir corriendo si llegaran a ofrecerles la posibilidad”.
Lerche hace pública su aspiración a su suceder a Julio Humberto Grondona –de quien se declara “amigo”– porque el debate de quiénes serán los candidatos al posgrondonismo asoma en el horizonte.
El cargo es apetitoso en extremo y los dirigentes que concurren en forma habitual a la AFA vaticinan una dura disputa. Cuentan que, pese a su cercanía a Don Julio, el presidente de Colón corre de atrás en calle Viamonte.
Quienes dudan citan sus debilidades como secretario de Selecciones Nacionales.
El sábado sumó otro motivo para que lo miren de reojo. Como máxima autoridad de Colón, a sus respuestas tras los incidentes del sábado en el partido ante Belgrano les faltaron la contundencia y el compromiso que cualquiera aspira de un dirigente de su jerarquía.
Su club ya había hecho todo para que el partido se jugara en horario nocturno, cuando los organismos de seguridad santafesinos habían aconsejado que se disputara con luz natural porque podía pasar lo que al final sucedió.
El fútbol argentino se ha habituado con demasiada facilidad al “todo pasa”.
El sábado, en Santa Fe, la tragedia volvió a golpear la puerta y sólo la casualidad impidió que todo fuera peor. Lo acontecido debiera movilizar a los responsables porque lo que está en juego son vidas.
Las actitudes que se esperan de todos los sectores son de mucho más compromiso que hasta ahora.

