El eufemismo de la neutralidad
La prohibición de ingreso a las canchas de los hinchas visitantes en la Primera División y en la B Nacional se reveló, con el paso de los años, como una medida que ayudó a disminuir los episodios de violencia en el fútbol, pero nada más que eso.
Es sólo una de las que, junto con otras y en forma simultánea, deben aplicarse a partir de la actuación coordinada de los dirigentes de los clubes, el Estado, la Justicia, la Policía y los políticos. Mientras ello no suceda, seguirán siendo intentos aislados y voluntariosos, con buenas intenciones, pero de resultados efímeros.
Para intentar burlar la restricción, unos años atrás, y con más énfasis desde 2013, comenzó a regir, de hecho y no a partir de una regulación legal, la figura del hincha “neutral”. Un eufemismo para permitir que los hinchas de los equipos visitantes puedan ingresar a los estadios, disfrazados de una supuesta neutralidad que nadie se cree y para engrosar recaudaciones escuálidas.
Una mentira que todos aceptan y funciona más o menos así: "Ustedes vengan, que habrá algún lugarcito en el que los vamos a meter. Si no es en la cancha, las entradas las venderemos a un par de cuadras. Eso sí: no vengan con camisetas ni nada que los identifique con el club. Y no hablen, así no se les nota la tonada". Talleres metió una buena cantidad de neutrales el domingo en Gualeguaychú. Y algunos hasta se mostraron con la camiseta.
Este domingo, River vendrá a jugar contra Belgrano, y sus hinchas están rogando para que les habiliten entradas de "neutrales". El año pasado, cuando Belgrano visitó a Godoy Cruz en el Malvinas Argentinas, hubo disturbios con los hinchas celestes, que ingresaron como neutrales.
Y mañana, para el partido en el Kempes entre Boca y San Lorenzo, podrán entrar hinchas de los dos clubes. Esta desigualdad de medidas que sirven para algunos torneos y para otros no, como si la violencia respetara categorías, requiere de otra terapeútica. Que el Estado nacional haya tomado por ley la aplicación del derecho de admisión es un buen paso.