El doméstico es más fuerte
La peatonal cordobesa, aún cuando los shoppings parecen ganarle la batalla, sigue siendo la caja de resonancia de los problemas de los cordobeses, de sus amarguras y de sus alegrías.
La preocupación de sus caminantes va desde las cuestiones más domésticas (el cuerito de una canilla que perdió toda la noche) hasta preguntarse todos los días por quién van a votar en las próximas elecciones. Se escucha de todo en la peatonal cordobesa que resiste el paso del tiempo y sigue siendo “el centro” por donde pasa gran parte de la vida de los cordobeses.
Ayer, cerca de las ocho y media, cuando el frío avisaba que llegaba para instalarse, en un barcito de esos que vale la pena sentarse a tomar un cafecito, dos hombres de mediana edad hablaban de la vida y de fútbol. “¿Quiénes juegan hoy?”, preguntó el mayor. “¿De qué hablás?”, respondió su socio de café. “De la Copa América”, fue la respuesta. “Ah, ni idea”, dijo su interlocutor.
Pasaron sólo algunos segundos y el menor agregó: "Lo único que me importa es saber cuándo vuelve el fútbol nuestro, cuándo juega el pirata. No veo la hora de que se reanude el torneo. Ojalá juguemos con Argentinos Juniors el viernes 10 de julio así se hace más corta la espera". Y después se enfrascó en un monólogo en el que decía, entre otras cosas, que le importaba más Belgrano que la selección argentina, que todavía no había visto ningún partido, que esperaba que "el Chino" (Zelarrayán) volviera con todo, que le preocupa la defensa, que Prediger tiene que levantar el nivel y que Obolo debería jugar más adelante.
La charla siguió hasta que llegó la hora de pagar y salir a trabajar. Fue un diálogo entre dos futboleros: uno interesado en la Copa América y otro metido de lleno en el Mundo Belgrano. Sólo un diálogo que se replica en mucho lugares.
Un diálogo entre los que siguen a la selección y los que sólo se preocupan por el fútbol doméstico, el que no tiene estrellas como Lionel Messi pero que brilla con luz propia y acelera los latidos del corazón.