El difícil momento de la despedida
A cada futbolista le llega su tiempo. El tema es saber cuándo es ese tiempo. No por trillada deja de ser cierta aquella vieja y siempre vigente frase que suelen decir los que cuelgan los botines “dejó el fútbol antes de que el fútbol me deje a mí”.
El retiro es una de las situaciones más complicadas por las que atraviesan los deportistas, cualquiera sea la disciplina. A algunos se les retuerce el alma pensar en la despedida; otros lo ven como el fin de un régimen estricto de entrenamientos y concentraciones.
Por estos días, Esteban Nicolás González, o simplemente "Teté", atraviesa esas horas difíciles para cualquier jugador y debate íntimamente, con su familia y hasta con la almohada, los pasos a seguir.
"Teté", que batalló duro y parejo con las camisetas de Belgrano, Gimnasia y Esgrima la Plata, Colón y Tigre en el país y las de Lazio (Italia) y Las Palmas (España), aunque sin la contundencia con la que la hizo en Argentina, sigue con ganas de jugar pero sabe que la hora del adiós está cada vez más cerca.
Cualquiera sea la decisión que tome, “Teté” puede sentirse orgulloso de haber dejado una marca en las canchas argentinas. Respetado por sus colegas y querido por sus compañeros, “Teté” es, ante todo, un ser humano brillante. Y eso sí que no se compara querido “Teté”.

