Hay grandes motivos para brindar por lo que pasó y lo que vendrá
Talleres y Belgrano tienen mucho para festejar, más allá de la imagen final.
La foto del final no puede ni debe opacar lo que hicieron los dos equipos más grandes de la provincia en este 2016 que quema las últimas hojas de su almanaque.
En el caso de Talleres, las últimas cuatro fechas del Torneo de Primera División, en las que consiguió tres empates (Arsenal, Estudiantes y Newell’s) y una derrota (Huracán) en las que el único gol que marcó fue en contra (Newell’s), no es la imagen de un equipo que tuvo un año espectacular para sus hinchas. Primero porque el club volvió a la Primera División luego de bucear en las profundidas de un mar oscuro (el Argentino A) y caminar por el pantano (B Nacional) durante 12 años. Más de una década en la que los sueños del regreso se tornaban en una pesadilla angustiante para los hinchas, los dirigentes y un puñado de jugadores salidos de la entraña misma del club. Pero, todos esas cuentas se saldaron con una excelente campaña en la B Nacional que lo depositó en el fútbol grande, al lado de los históricos de la Primera División. Y ese envión le permitió sortear unas primeras fechas de incertidumbre hasta encontrar el rumbo que lo llevó a conseguir cinco triunfos consecutivos para cerrar el año en un expectante 11º lugar, muy cerca de los que pelean cosas importantes.
En el caso de Belgrano, la peor campaña desde su regreso a Primera, allá por 2011, no pueden desalojar del corazón del hincha haber jugado por tercera vez la Copa Sudamericana (único equipo cordobés en jugar tres veces el mismo torneointernacional); haber logrado por primera vez pasar de fase y salir del país y haber sido el comentario en Brasil por la convocatoria de hinchas que se hicieron presentes en aquella recordada noche de Curitiba, cuando Belgrano 2-1 jugando en un altísimo nivel. Además, llegó a las semifinales de la Copa Argentina.
Los datos parecen pocos comparados con la campaña, pero marcaron un hito en la historia del club que ahora debate profundamente su futuro futbolístico y político.
