Y Ronaldo tuvo premio
Por fin el Balón de Oro (a la Persistencia) llegó a manos de su único merecedor: CR7.
Tal como lo había anunciado Pelé a los medios de todo el planeta, finalmente le otorgaron el Balón de Oro a la Persistencia a Cristiano Ronaldo, y de esta forma el mundo futbolístico espera que por un tiempo el portugués deje de demandar constantemente el premio que ya había recibido en 2008.
"No sabemos si es mejor que Messi, que Ribery o que 'el Indio' Bazán Vera, lo único que nos interesa es que deje de pedir que le demos el premio a cada rato. Es más pesado que vaca en brazos", afirmó de forma gráfica un alto dirigente de la Fifa a la hora de justificar el premio a CR7.
Lejos de estas apreciaciones, y con la voz quebrada por la emoción, Cristiano Ronaldo subió a recibir la bola dorada y dio a entender que nunca en toda su historia este premio fue tan merecido por un jugador.
Después aseguró que lo colocará junto al otro, en el lugar más importante de su residencia: al pie de su foto tridimensional tamaño natural con el torso desnudo, que preside un altar dedicado a sí mismo.
“Con esto demuestro que valoro a estos premios, no como Messi que los tiene debajo de unas campanas sangucheras que le regaló un tío que tenía un bar. En su momento denuncié ante el propio Blatter esta situación y solicité que le retiraran los balones de oro al argentino”, comentó después entre su gente de confianza.
Pero no fue el único premio de este tipo que se entregó en la gala de Zúrich del martes pasado ya que, como también lo había anticipado Pelé a la prensa mundial, había un Balón de Oro sorpresa para él, como reconocimiento a los servicios prestados a la Fifa en todos estos años.
Pese a que ya estaba anunciado por el exjugador brasileño, como se trataba de un premio sorpresa todos los presentes fingieron no saber nada, para seguir con la idea original de los organizadores. De esta forma, cuando el locutor anunció: “Y el ganador del Balón de Oro Sorpresa es… Pelé”, los presentes reaccionaron con un “ooohhh” de incredulidad.
Incluso el propio Pelé salió de bambalinas con gesto de sorpresa, mirando al público y señalándose ampulosamente con los índices a sí mismo, preguntaba: “¿Dijeron acaso mi nombre? ¿Es posible que escuchara Pelé? Oh, no lo puedo creer, no esperaba algo así”.
Luego se quebró en llanto aunque fue difícil detectar las lágrimas que supuestamente le fluían. De todos modos, y ya superada esta puesta en escena, la Fifa decidió exigirle a Pelé que cierre la boca, algo que varios dirigentes piden desde que el astro solicitó a los brasileños que protestaban contra los costos del Mundial que volvieran a sus casas.
“Las palabras de Pelé tuvieron efecto multiplicador, los que protestaban pasaron de 15 mil a 150 mil en unos minutos, y para colmo más enojados”, recuerda un dirigente de Fifa que estaba en Brasil y tuvo que abandonar el país disfrazado de Bob Esponja.
“Ahora sabemos por qué lo borraron del sorteo del Mundial, sencillamente porque iba a anticipar la conformación de los grupos un día antes”, consideró un dirigente europeo presente en la gala.
Es que para este y otros directivos, cobró sentido una frase muy celebrada en Brasil y que dice: “Si organizas una fiesta sorpresa, no se lo digas a Pelé”. Frente a esta situación y presionado por sus pares, el titular de la Fifa, Joseph Blatter, consideró solicitarle al brasileño que tome voto de silencio, como ocurre con algunos monjes, al menos mientras sea colaborador de la organización.
En Estados Unidos en tanto, y frente a la cercanía de una nueva edición de la entrega de los premios Oscar, los organizadores solicitaron que se impida preventivamente el ingreso de Pelé al país, hasta tanto se entreguen las estatuillas.
“Puede que no sepa nada porque no es su rubro, pero no podemos correr riesgos, ya demostró su peligrosidad para demoler expectativas”, afirmó una fuente de la Academia de Artes y Ciencias. Con los años, Pelé sigue infundiendo miedo, aunque ya no en las canchas.
Los trajes de Messi
Una vez más Lionel Messi deslumbró con sus trajes en una gala de entrega de Balón de Oro, en esta última edición lució un smoking bordó realizado íntegramente en papel glacé metalizado (reciclable), que brillaba por donde se lo mirara.
El titular de la Secretaría de Alta Costura de la Fifa, Jean Pierre Canesú, opinó que el argentino fue el más elegante de la velada, y reveló que se necesitaron 933 sobrecitos de papel glacé para realizar el traje.
“Menos mal que no llovió porque se habría desintegrado”, agregó. En cuanto a las razones por las que Messi usa estos trajes (el año pasado lució uno a lunares), la explicación radica en que el astro de Barcelona tiene pensado convertirse en mago cuando deje el fútbol. “Su sueño es sacar conejos de galeras, cortar a su mujer en dos con un serrucho y cosas así”, afirmó un amigo cercano.
De hecho había solicitado realizar un pequeño show en esta gala del Balón de Oro para comenzar a promocionarse. Concretamente quería realizar el truco del periódico mojado (se arroja agua en un cucurucho de papel de diario y el líquido desaparece mágicamente), pero la Fifa no lo aprobó por temor a que armara un enchastre.

