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No aclaren que oscurece

Mirá la desopilante columna de Luis Heredia y su "Pelotazo al Vacío".

11 de octubre de 2012 a las 11:18 a. m.
No aclaren que oscurece

El apagón que frustró la última edición del clásico Argentina-Brasil dejó mucha tela para cortar, además de una búsqueda obsesiva de responsables que incluyó desde el chofer del ómnibus de la delegación brasileña (porque supuestamente se había llevado puesto un generador haciendo marcha atrás) hasta el propio gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, quien, no conforme con el papelón deportivo continental, fue aun por más y una semana después provocó una derrumbe bursátil al pagar con pesos chaqueños una deuda contraída en dólares por la provincia.En relación con la maniobra atribuida al colectivero, algunos memoriosos la relacionaron con la recordada reversa del "Burrito" Ortega (cuando cambió expeditivamente de lugar un surtidor con el paragolpes trasero de su auto), y hasta deslizaron alguna apresurada versión que fue rápidamente desmentida en el Chaco: "Queremos dejar claro que el chofer no rozó ningún artefacto de generación eléctrica ni era 'el Burrito' Ortega", aseguró una fuente provincial.

También se dejó en claro que la circunstancia del apagón fue puramente accidental y que las instalaciones eléctricas son absolutamente legales. “Ante malintencionadas afirmaciones de que el Estadio del Bicentenario está tomando energía mediante formas no convencionales (“ganchos”), cumplimos en aclarar que este escenario recibe el 70 por ciento de la electricidad que consume de la casa de un vecino (un jubilado provincial) que vive en las inmediaciones, a través de un prolongador adquirido a tal efecto y con su autorización”, aclaró un comunicado oficial. “No sabemos si el vecino en cuestión tiene colgados los ganchos, porque excede a nuestra competencia”, agregó el escrito.

Esta necesaria explicación no sólo alejó las versiones de un sabotaje, sino que reforzó la información de que el apagón habría obedecido a que saltaron los tapones aéreos en la casa de ese vecino, quien no advirtió el desperfecto porque se encontraba en el estadio insultando desaforadamente porque no había luz para jugar el partido. “Es un caso en un millón”, aseguró el gobernador Jorge Capitanich al dar su versión de los hechos.

El nombre del vecino en cuestión no se dio a conocer para evitar posibles represalias contra su persona, ya que otra versión indicaba que él mismo había desenchufado accidentalmente el prolongador (se lo habría llevado por delante) al salir apresuradamente hacia la cancha.

Arqueros puntillosos. Pero más allá de los contratiempos eléctricos del estadio (magnificados por la prensa), buena parte de la responsabilidad de que el partido no se jugara recayó en los arqueros de ambos equipos que no querían atajar con sólo un 40 por ciento de la capacidad lumínica, según aseguró el árbitro chileno.

“Si bien podemos aceptar que en determinados lugares de la cancha la pelota ingresaba en conos de sombras y era virtualmente tragada por la penumbra, los arqueros podrían haber puesto un poquito de buena voluntad y atajar en la semioscuridad. Pero se pusieron en quisquillosos con la historia de que querían ver el balón y se sacaron los guantes. Yo me pregunto si en sus casas encienden todas las luces de los ambientes cuando cae la noche”, se quejó un dirigente de la AFA, todavía indignado por la “falta de actitud” de los cuidapalos.

Pero como siempre se dice, no hay que llorar sobre la luz apagada y pensar en evitar que estos inconvenientes vuelvan a ocurrir en el futuro. En este sentido, el Departamento de Ciencia y Tecnología de la AFA presentó un gel luminiscente para utilizar en caso de apagones y permitir que los partidos comprometidos por la oscuridad puedan jugarse.

Concretamente, el gel se utilizaría para pintar el balón, los postes y las líneas de cal, de modo tal que puedan observase nítidamente, aún en la más absoluta penumbra.

“De ser necesario se puede aplicar al pelo de los jugadores para distinguirlos, ya que los fabricamos en varios colores y en principio no serían tóxicos”, explicó uno de sus inventores, quien detalló que en los laboratorios de la AFA hay varios ratones pintados con gel y han sobrevivido “hasta el momento”. De todos modos, esto último no significa que “uno de los primeros jugadores en ser rociados con la substancia sea el ‘súper ratón’ Ibáñez”, aclaró el científico afista.

Como dice el milenario refrán vietnamita, “mientras más oscuro es el problema más fulgurante es la solución”.