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Neymarlandia

06 de febrero de 2014 a las 01:42 p. m.
Neymarlandia

Luego de que se destapara la olla del pase de Neymar al Barcelona y comenzarán a brotar del utensilio de cocina las decenas de millones de dólares que cobró silenciosamente su padre en concepto de comisiones, el jugador brasileño salió en defensa de su progenitor en una carta en la que además le pide que regrese a España, país del cual partió presurosamente al trascender los detalles ocultos de la transacción.

Para los incondicionales seguidores del jugador, este escrito desmiente las versiones que circulan con fuerza en España y que aseguran que por 50 millones de euros, aproximadamente, el padre de Neymar habría vendido no sólo los derechos federativos de su hijo sino directamente a su hijo a Barcelona renunciando así a su paternidad.

Para otros, en tanto, el desesperado pedido de Neymar para que su progenitor regrese confirma que éste hizo lo que hace todo padre que vende un hijo: cobró y partió.

De acuerdo a la denuncia que conmocionó al fútbol español, las entregas monetarias al padre de Neymar fueron los siguientes:Dos millones de euros para que descubra talentos en el Santos. Estaban destinados a solventar la puesta a punto de un "detector de promesas futbolísticas", ingenio creado por el propio Neymar Sr., a partir de un horno a microondas y un puntero laser. 

Cuatro millones de euros por captar “contratos millonarios de publicidad de empresas brasileñas”. Ya había conseguido la parrillada temática “O Fogón do Gilmar”, que estaba dispuesta a pagar a Barcelona 37 reales por mes, por colocar dos calcomanías con su logotipo en los postes del Camp Nou.

10 millones de euros para impulsar el plan aeroespacial de la familia Neymar, tendiente a colocar al primer brasileño en la órbita de Saturno (después se verá cómo lo trae de regreso a Brasil).

15 millones de euros destinados a solventar las investigaciones médicas de la Fundación Neymar para el Desarrollo de la Medicina, que procura desarrollar un medicamento eficaz contra la comezón y así mejorar la calidad de vida de millones de personas.

20 millones de euros a la Fundación Neymar de preservación de la Ardilla Brincadora Amazónica (esta millonaria partida despertó sospechas porque se calcula que hay entre 600 y 800 millones de estos ejemplares en Brasil, con lo que, lejos de ser una especie en peligro de extinción, se estaría frente a una plaga).

En definitiva, la sospecha apunta a que estos pagos millonarios, pese a estar sólidamente justificados, tenían en realidad la finalidad de ocultar la venta total de Neymar a Barcelona.

Consultado sobre el trasfondo ético de este tipo de operaciones, el filósofo y humanista mejicano Ildefonso Chantunez consideró “lógicas las voces que se alzaron para censurar desde el punto de vista moral la operación que hizo Neymar padre, ya que lo suyo bien podría encuadrar en comercio de personas”.

Sin embargo, al mismo tiempo, el reconocido pensador reconoció que por el 5 por ciento de esa suma vendería sin cuestionamientos morales a su hijo de 25 años, al que calificó de “auténtico parásito, bueno para nada”. “Obtendría un buen dinero y me lo sacaría de encima. El tema es que no creo que haya nadie dispuesto a pagar un centavo por él”, se lamentó.

Ajenas a las consideraciones éticas, las informaciones que circulan en torno a la operación aseguran que desde el momento de la firma del contrato, el nuevo padre del jugador era el presidente del club, Sandro Rosell (quien no quiere tener un hijo crack), pero al renunciar por culpa del escándalo, Neymar habría quedado virtualmente huérfano.

Surgió la pregunta entonces: a quién pertenece Neymar, a Barcelona o a Rossell.

“En realidad, los puntos secretos de la compra establecen que el padre del jugador será siempre el presidente del club, sea quien fuere, en tanto que los integrantes de la comisión directiva serán sus tíos y los jugadores, sus primos segundos. Esto significa que nunca sufrirá de orfandad”, afirmó una fuente barcelonista.

Esto explicaría las declaraciones de Neymar en el sentido de que el club catalán no sólo es el dream team, sino también una gran familia. “En realidad desde que se concretó la operación es ‘su’ familia”, enfatizaron dirigentes del club.

En definitiva, y a pesar de sus 22 años, el valioso jugador brasileño extraña y parece no adaptarse al populoso y cosmopolita núcleo familiar al que fue entregado.