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Luis Suárez te come el hígado

La mordida del charrúa le valió, además de una gran repercusión mundial, el apodo de "el Caníbal de Salto".

04 de mayo de 2013 a las 08:34 a. m.
Luis Suárez te come el hígado
(Foto: AP).

La feroz dentellada del uruguayo Luis Suárez, delantero de Liverpool de Inglaterra, al defensor de Chelsea Branislav Ivanovic no sólo tuvo repercusión mundial, sino que puso una vez más en discusión los hábitos alimenticios del jugador charrúa, a punto tal que en algunos medios ingleses ya se lo menciona abiertamente como el "Caníbal de Salto" (por su lugar de nacimiento en las tierras de Artigas).

Apenas conocido el hecho, y con los incisivos, caninos y algunos molares de Suárez claramente marcados en el brazo del jugador balcánico, muchos recordaron que en la liga holandesa el agresivo uruguayo también había tarasconeado a un rival hace unos años, lo que le significó 10 fechas de suspensión y un pormenorizado estudio antirrábico solicitado por la Federación Holandesa.

El dietólogo de Liverpool salió rápidamente al cruce de versiones que indicaban que el sudamericano no “estaba bien comido” en el club inglés, y aseguró que, por el contrario, ingiere la cantidad de calorías y proteínas necesarias “para cualquier deportista de alta competencia”, por lo que no es el apetito lo que lleva al jugador oriental a estas prácticas.

“Niego terminantemente que Suárez haya intentado devorar vivo a Ivanovic, o a parte de Ivanovic llevado por el hambre”, señaló por su parte en un comunicado Patrick Roast Beef, cocinero en jefe del club.

En consecuencia, y según las contundentes afirmaciones de los responsables de la alimentación de Liverpool, quedaría descartada la “motivación alimentaria” en el ataque a Ivanovic.

Sin embargo, el reputado historiador oriental Kim no está tan seguro de descartar esta posibilidad, basándose para ello en la evidencia histórica.

“El primer antecedente del interés uruguayo por la carne humana se remonta a la degustación del navegante sevillano Juan Díaz de Solís por parte de los charrúas en cuanto pisó territorio de la Banda Oriental en 1516”, relata Kim.

“Incluso el lugar donde fue fagocitado hoy se denomina Punta Gorda, tal vez en referencia a alguna particularidad orgánica del explorador”, agrega el estudioso.

Pero quienes buscan otras causas que expliquen la conducta de Suárez no dejan de lado ninguna hipótesis, y una de ellas relaciona al goleador uruguayo con la leyenda del Lobizón u Hombre Lobo.

Según esta versión, las mordidas ocurren en partidos disputados en tiempos de luna llena, jornadas en la que Suárez se muestra particularmente nervioso y peludo.

Incluso, algunos de los compañeros que han concentrado con él aseguran que, en esas noches, trepa a los techos y aúlla a la luna hasta altas horas de la madrugada.

Estos relatos sólo lograron poner más nervioso al mordido Ivanovic, quien proviene de una zona de Europa donde este tipo de leyendas son muy comunes y ahora está convencido de que él también es un hombre lobo.

“A tal punto está sugestionado con el tema que se compró un collar y un bozal para poder salir a caminar sin problemas durante las noches de luna llena”, asegura un directivo de Chelsea.

Otra posibilidad no menos inquietante para explicar las mordeduras de Suárez tiene que ver con los zombis, especímenes que irrumpieron en el fútbol de la mano de la selección de Haití campeona de la Concacaf de 1973.

Toda su recordada línea de fondo estaba compuesta por zombis, jugadores muy firmes en la marca, aunque algo lentos, si se quiere rústicos y poco plásticos en sus movimientos, al punto que les resultaba imposible elongar (de ahí quedó el dicho “cortita como elongación de zombi”).

Sin embargo el principal problema era su predilección por la carne humana (propia de su especie), que los llevaba a morder a los delanteros rivales en los córners, e implicó su apartamiento de competencias oficiales.

¿Acaso pertenece Luis Suárez a la lejana estirpe futbolística zombi, borrada hace 40 años de la competencia internacional?

En medio de tanta conjetura, el uruguayo pidió perdón al serbio y tal vez todo se debió a una interpretación literal de la clásica orden táctica de “morder en toda la cancha”.

Los técnicos deberían considerar que con algunos jugadores no se puede hablar en sentido figurado.

Humor hermano, patente argenta

El divertido spot de la televisión alemana que muestra a un torero entrado en kilos que camina dificultosamente y de capa caída, con sendas banderillas luciendo los escudos de Borussia Dortmund y Bayer Munich clavadas en los glúteos, no cayó bien en muchos hinchas de las naves insignia del fútbol ibérico, pero fue muy celebrada en el buena parte del mundo de habla germana.

Además va acompañada de la leyenda en castellano “Adiós amigos”. Sin embargo, desde el comando supremo de las Hinchadas Unidas Argentinas se estaría analizando algún tipo de compensación económica de parte de la TV teutona por robo de idea.

“Los alemanes se basaron en aquel célebre estribillo tribunero argentino que se canta a los derrotados y que dice ‘vení, vení, vení, sacale una foto, se van para su casa con el c… roto’, explica Carlos De la Grada, historiador de los cantos futboleros argentinos y autor del libro “Vas a correr…”.

De la Grada afirma que esta celebrada oda fue compuesta (en la cárcel) por el poeta del tablón Humberto ‘Neruda’ Ferreti “hace ya unas décadas”, y no hay duda de que algún “alemán de intercambio en el país” la escuchó y se la llevó.

“Nos enorgullece la universalización de la obra de ‘Neruda’ Ferreti, pero podrían tirar una mangos”, fue la frase final del estudioso.