Los guiones del éxito
Los videos motivacionales constituyen una de las fórmulas más difundidas en los últimos años en el fútbol para generar espíritu ganador y actitud combativa en planteles que se aprestan a afrontar compromisos históricos, decisivos o de alto riesgo, y dudan de presentarse a jugar agobiados por el estrés, el miedo escénico y los ataques de pánico. El primer video de este tipo registrado formalmente, fue presentado en Brasil, más exactamente antes de un choque decisivo por el ascenso a Serie B de 2005 entre Feijoada FC y el temible Atlético Jibarense, cuyos hinchas mantenían (y mantienen) la antiquísima costumbre de quitar cabezas de simpatizantes y jugadores contrarios capturados, para reducirlas al tamaño de una pelota de metegol con la finalidad de venderlas como artesanías locales a los turistas.
“Lo más negativo de todo, es que esta práctica ritual-ancestral de ciertas tribus amazónicas, haya devenido en una actividad netamente comercial desprovista de su sentido original de espiritualidad”, afirma el antropólogo paulista Cleomar Zabeca de Praia, que colecciona cabezas reducidas desde su más tierna infancia.
Lo cierto es que comercial, ritual o folclórica, la costumbre de los simpatizantes jibarenses inquietaba a los jugadores de Feijoada. Al notar que a medida de que se acercaba el partido su plantel se iba disminuyendo día a día (por goteo) debido a las deserciones, el DT, Joao Frijoles Jr., tuvo la idea de encargar un video que motivara a los jugadores que le quedaban y les infundiera el valor necesario para jugar.
El propio Frijoles Jr., recuerda esos días: "De los 24 concentrados iniciales, en dos días habían huido seis. Se escapaban por las ventanas usando sábanas o hilos dentales (y eso que estábamos en un piso 52), o bien decían que salían a comprar jugo de pitanga y se esfumaban. Optamos por poner barrotes en las ventanas de las habitaciones, mantenerlos encerrados y pasarles comida y jugo de pitanga por un agujero en la puerta, pero como varios eran claustrofóbicos el efecto fue devastador". Frente a este panorama preocupante (tampoco conseguía recambio para los fugados), el entrenador tomó dos medidas: recompensa para quien recapturara a los futbolistas evadidos, y en segundo lugar proyectar la película El Jinete sin Cabeza, de Tim Burton, a los que aún quedaban.
"Les mostramos a los jugadores que se podían hacer cosas y llevar una vida muy activa aún sin cabeza, como el jinete de la película que asesinaba a diestra y siniestra. El mensaje les llegó, perdieron el miedo a ser decapitados y salieron a jugar al estadio de Jibarense como si nada", recordó Frijoles Jr.
El partido terminó con un rotundo triunfo del Jibarense porque no "sólo eran buenos reduciendo cabezas sino también reduciendo espacios", reconoció el DT.Mucho celuloide corrió bajo los puentes desde aquel lejano 2005 y hoy los videos motivacionales son cada vez más sofisticados, según reconoce el cineasta José Acicate, uno de los más prestigiosos y requeridos creadores de este tipo de producciones. El experto afirma que muchas veces los técnicos elegían mal una película, generalmente por desconocimiento del guion, y en lugar de motivar a sus jugadores, los hundían moralmente.
"Es el caso de aquel entrenador que eligió la película 300 sin saber que al final morían todos los espartanos", ejemplificó. "El DT creía que los 300 espartanos se cargaban a 150 mil persas, pero cuando advirtió que la mano venía pesada y no iba a zafar ni Leónidas intentó cortar la proyección, pero ya era tarde y los jugadores querían dejar el fútbol", aseguró.Hoy en día, los videos motivacionales se hacen por pedido y los guionistas deben adaptarse a la voluntad de los entrenadores que conocen la sensibilidad de sus dirigidos. "Hubo en entrenador que pidió un filme en el que se recreaba un partido entre un equipo del club y un combinado de extraterrestres. Finalmente ganaba el equipo terrícola por penales sobre los aliens y el planeta se salvaba", recuerda el cineasta. Estaba destinado a jugadores con mentalidad muy aniñada, que salieron a la cancha creyéndose caballeros de la Orden Jedi.
Los mil y uno secretos de la motivación humana, necesitan ser desentrañados en la intimidad de las salas de proyección de las concentraciones futbolísticas. El éxito de un equipo o su frustración dependen cada vez más de un guion acertado.
