Lionel Messi y la maldición en la liga
Desde que se puso a solo un gol de igualar el récord de Telmo Zarraonandia (Zarra), máximo cañonero histórico de la Liga Española, a Lionel Messi se le cerró el arco: hace dos partidos que no convierte y los rumores sobre la existencia de un conjuro protector de la plusmarca del goleador vasco crecen día a día, generando preocupación entre dirigentes y simpatizantes de Barcelona
"Si Messi no le hace al menos un gol a Almería, vamos a presentar una queja a la Real Federación Española por uso indebido de hechizos y maldiciones en la liga", anticipó un allegado a la dirigencia culé. Para los dirigentes barcelonistas, que el rosarino no haya marcado contra Celta de Vigo, indica que hay algo sobrenatural en torno al récord. No sólo Messi estrelló dos tiros en los palos y sino que debió afrontar una actuación soberbia del arquero Sergio Álvarez, que se agigantó durante el partido le sacó otras cuatro pelotas de gol. Lo del "agigantamiento" del guardameta no es una figura metafórica, las imágenes televisivas muestran que al finalizar el partido Sergio medía 2,60 metros cuando había ingresado con su altura normal de 1,79 metro. "Era imposible hacerle goles, cada vez se estiraba más, parecía el hombre goma. Si el partido iba a alargue hubiera alcanzado los tres metros y medio de altura", se quejaron desde la dirección técnica barcelonista.
También hubo sostenidas sospechas en cuanto a algunas pelotas impulsadas por Messi que tenían destino de red, pero que se desviaron misteriosamente sin que nadie las tocara. Según el especialista español en magia y hechicería, José del Caldero, está claro que este fenómeno obedeció a la intervención (debida a una invocación mágica) de un duende vasco del tipo prakagorri o galtxagorri, virtualmente invisible por su diminutez y alta velocidad. “Los prakagorri son decididamente más rápidos que cualquier botinera sudamericana o europea, ya que pueden alcanzar los 173 kilómetros por hora. Esto los hace ideales para interceptar balones, sin ser advertidos”, explica el especialista.
Sobre su uso en el fútbol español, Del Caldero asegura que “hace rato que se sospecha que este tipo de entidades amigables son utilizadas por equipos vascos cuando son locales, para imperceptibles tareas defensivas, pero sería la primera vez que uno de ellos es introducido al Camp Nou para ayudar a un equipo gallego”. En otras palabras, estarían ayudando a que el récord de Zarra se mantenga.
Lo concreto es que la dirigencia de Barcelona tiene en planes motorizar una convención de hechiceros catalanes, para que anulen el evidente encantamiento vasco sobre el récord de Zarra. “Veremos quiénes son más poderosos, si nuestros brujos o los vascos”, desafió un dirigente barcelonista.
De hecho, en la directiva culé no se descarta la utilización de geniecillos catalanes (follets), para neutralizar a los veloces gnomos prakagorri, en lo que constituiría una invisible lucha mágica en los campos de juego españoles.
“Lo único que le faltaría al fútbol es que estallara una guerra de duendes en los campos de fútbol. Quienes hemos visto El Señor de los Anillos, sabemos sobradamente en qué terminan estas luchas entre seres fantásticos”, advirtió alarmado el experto en criaturas elementales, Eduardo Elfo.
Mientras tanto, el DT de Barcelona, Luis Enrique sigue atentamente la evolución de la cuestión sobrenatural que rodea a los goles de Zarra, y ya habría dado directivas para que Messi no patee al arco mientras no haya certeza de que el conjuro ha sido desactivado, porque podría afectarlo anímicamente. "Si el sortilegio si no es anulado podría dar por tierra con su carrera en el club, ya que no podría convertir un sólo gol más en España o bien usarlo sólo para copas internacionales, donde ayer ratificó con otro récord que puede hacer goles. Así de dramática es la situación", explicó un preocupado dirigente de Barcelona.
La salida está clara: si la “Maldición Zarra” no es neutralizada, Messi deberá continuar su carrera en otra liga donde este libre del conjuro.
Hay quienes aseguran que, desde Argentina, Gimnasia y Esgrima La Plata ofreció su brujo enano para disolver el hechizo, pero que debido a los antecedentes del último clásico platense, el ofrecimiento fue gentilmente desestimado desde Barcelona.