La fiesta inolvidable: sobre el festejo desmedido de los jugadores del Defensor Sporting
Luego de observar con detenimiento las fotografías de una celebración con señoritas semidesnudas que organizaron los jugadores uruguayos de Defensor Sporting, Matías Malvino y Ramón Arias, luego de derrotar en Colombia a Atlético Nacional de Medellín, la reflexión que se expandió entre los alarmados dirigentes del club fue "si así festejaron un triunfo en un partido de ida de cuartos de final, no queremos imaginar la partuza que pueden armar estos dos si salimos campeones de la Libertadores".
Si bien no lo dejaron trascender, la preocupación de los directivos es quedar atrapados en un festejo orgiástico de esta lujuriosa dupla de jugadores en caso de una consagración continental. “No sabemos cuáles son sus límites en materia de sexo ya que a juzgar por las fotografías posiblemente no los tengan, y en la directiva hay gente mayor que teme ser víctima de su desenfreno”, afirmó con preocupación un allegado a la comisión.
La preocupación de los directivos es quedar atrapados en un festejo orgiástico de esta lujuriosa dupla de jugadores en caso de una consagración continental.
En tanto, en sectores conservadores de la sociedad uruguaya no hubo dudas en cuanto a las razones del comportamiento del tándem Malvino-Arias: “Esta saturnal es una consecuencia directa de la legalización de la marihuana en el país, después de esa medida irracional el Uruguay todo está inmerso en un proceso de descomposición moral sólo comparable al de la Roma de Calígula”, bramó Washington Recato, titular de la organización Pudor, Decoro y Tradición Charrúas (filial Tacuarembó).
Para esta organización moralista la fotografía de un jugador uruguayo con una joven semidesnuda a horcajadas sobre sus hombros, es “hoy por hoy la imagen de Uruguay en el mundo”.
“Hay que detener este proceso de degradación antes de que el país sea destruido por una lluvia de fuego como pasó con Sodoma y Gomorra”, advirtió Recato. “Para colmo con esto del cambio climático se puede esperar cualquier cosa”, agregó.
Estudio del caso. Desde el club, mientras tanto, la intención de una sanción ejemplar se demora. Sucede que se consideró que lo más racional era “tomarlas en frío”, pero las fotos del encuentro calentaron tanto el ambiente que el tema tarda en enfriarse.
En lo inmediato, una posibilidad que se analiza es la de suprimirlos de la lista de convocados para la revancha en Montevideo. El objetivo de esta medida no es tanto el castigo ejemplificador, como el de desmontar el armado de una nueva bacanal, que tendría las proporciones (o desproporciones) propia de un eventual clasificación a semifinales, la primera en la Copa para el equipo Farolero.
“Es una sanción decididamente táctica, ya que de esa forma evitamos que la dupla Malvino-Arias se involucre en una partuza que podría llegar a escandalizar al mismísimo Silvio Berlusconi”, afirmó un dirigente.
Mientras tanto, desde el entorno de los jugadores (o “juergadores” como se los denomina irónicamente en algunos ámbitos) se sostiene su inocencia a partir del legendario argumento de que “no es lo que parece”. Según estas argumentaciones, después del partido Malvino y Arias fueron invitados a un inofensivo pijama party, pero cuál fue su sorpresa al advertir en Colombia, las jóvenes no usan ni pijama, ni camisones, ni nada para dormir, al menos las que participaron de la fiesta.
En cuanto a las fotografías comprometedoras, sobre todo en la que Arias aparece con una chica semidesnuda sobre sus hombros, con los ojos bizcos y sonriendo grotescamente con la lengua afuera, sus defensores aseguran que tales gestos son propios del estado de agotamiento provocado por trajín de partido, y que el jugador no tiene idea de cómo la joven llegó arriba de sus hombros.
En cuanto a Malvino, quien aparece mordiendo una de las tiras de la tanga de la mencionada dama, en el descargo se asegura que es una ilusión óptica y que el jugador en realidad está atrapando con los dientes a un mosquito que la estaba picando en esa zona sensible (si se observa con detenimiento se advierte que toma al insecto por las alas con sus incisivos, afirman).
Mientras Uruguay intenta volver a la normalidad después de un escándalo que sacudió los cimientos mismos del Estadio Centenario, no faltan los que consideran que lo ocurrido se debió a un exceso de ingesta de mate (la yerba uruguaya tiene propiedades afrodisíacas), que potenció hasta límites imponderables la tradicional garra charrúa.
