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Fuleco pudo más que Pelé

Mirá la desopilante columna de Luis Heredia y su "Pelotazo al Vacío".

29 de noviembre de 2012 a las 09:46 a. m.
Fuleco pudo más que Pelé

Finalmente, la mascota del próximo mundial de Brasil será un quirquincho bola (o mataco, como se lo denomina en Argentina) llamado Fuleco, lo cual no resultó del agrado de Pelé, quien pretendía que el símbolo del Mundial 2014 fuera un personaje de historieta de relativa fama, inspirado en su persona, llamado Pelezinho.

“Si el pueblo brasileño me cambió por un armadillo es porque evidentemente ya no me quiere”, habría dicho a sus amigos visiblemente ofendido. “Yo a Brasil le di tres mundiales, qué le dieron los armadillos a los brasileños más allá de su sabrosa carne”, se preguntó el exastro del Santos.

Lo cierto es que la candidatura de Pelé a mascota oficial del torneo se cayó en los escritorios de la Fifa, ya que los estatutos del organismo impiden que estos símbolos se inspiren en personas vivas, como el exjugador. Esta limitación también levantó la ira del polémico O’Rey, quien aseguró que si bien se trata de una especie en extinción, aún hay armadillos vivos en Brasil, con lo cual, “si nos ajustamos a los reglamentos”, Fuleco debería ser bajado de su condición de mascota del Mundial “porque está vivo”. “La ley debe ser pareja para todos, para Pelé y para los armadillos”, aseguró.

Esta limitación también frustró al dibujante de Pelezinho, quien sin embargo aclaró que jamás cruzó por su cabeza un complot para “terminar con la condición de persona viva” de Pelé y así superar esta “absurda limitación de Fifa” para poder imponer a su personaje.

Fuentes cercanas al círculo íntimo de Pelé aseguran por otra parte que Fuleco ya habría entrado en su lista de personajes aborrecidos, junto a Maradona y a Messi. Además, fiel a su estilo, ya habría comenzado a diseñar frases para ningunearlo como hace con los astros argentinos.

Extraoficialmente trascendieron al menos cuatro de estas expresiones: “Bambi es mejor porque ganó tres premios Oscar y Fuleco no ganó nada”, “el Correcaminos es 1.500 veces más rápido que Fuleco”, “yo soy más famoso que Cristo, y el Pato Lucas es más famoso que Fuleco” y “las tortugas Ninja tenían más actitud que el armadillo Fuleco”.

Pero más allá de las furias y los enconos de la legendaria estrella de Cosmos de Nueva York, lo cierto es que la idea de colocar al quirquincho que se convierte en pelota para defenderse apunta a concientizar a los brasileños sobre la importancia del medio ambiente y la ecología, en lo posible antes de que terminen de convertir a la selva amazónica en un desierto humeante.

Asimismo, se apunta a desalentar la costumbre de algunas regiones del Brasil profundo de utilizar a estos armadillos para jugar al fútbol.

“Lamentablemente, al tomar la forma de pelotas para defenderse se convierten en elementos ideales para el juego, sobre todo en aquellas regiones alejadas del Brasil”, afirma el ambientalista carioca Dirceu Follaje.

Para el especialista, es urgente erradicar esta práctica ya que después de un partido no sólo el armadillo termina en estado deplorable, sino también los jugadores que participan. “Una cosa es cabecear un balón y otra muy distinta es cabecear un quirquincho, que puede llegar a pesar 1,5 kilo y que tiene un contundente caparazón de piezas óseas. Entrarle a uno de estos en un córner ya es un tema y rechazarlo con un frentazo puede ser lo último que haga un defensor”, asegura el médico deportólogo Carlos de la Rótula.

Según el especialista, un picado con quirquincho bolita suele terminar con severos esguinces en los pateadores y traumatismos de cráneo y pérdida de la memoria en los cabeceadores. Y ni hablar de recibir un quirquinchazo en la “zonas bajas”.

Para los defensores de la fauna, la determinación de que Fuleco sea la mascota del Mundial es un paso adelante en la defensa de la especie, pero es necesario garantizar la provisión de pelotas en todo Brasil para que los amantes del deporte de los lugares más remotos dejen usarlos como tales. Los armadillos brasileños necesitan de toda la ayuda posible, está en nuestras manos acercársela.

Sólo para brasileños

La condición de no ser ciudadano brasileño le jugó en contra a Pep Guardiola, que se había ofrecido con moño y todo para dirigir a la selección de Brasil, luego de la abrupta partida de Mano Menezes tras su festejada victoria por penales sobre Argentina.

“Ganamos cinco títulos con técnicos brasileños, no tenemos necesidad de contratar entrenadores extranjeros”, fue la lapidaria contestación de la Federación Brasileña, casi en el límite de la discriminación hacia el extécnico de Barcelona, que evidentemente quiere rajarse de Nueva York, ciudad que eligió para tomarse un año de descanso, pero que ya fue azotada por un huracán y que encima ya sufre de tempranas olas polares.

Algunas versiones indican que Guardiola sería uno de los tantos neoyorquinos que todavía están sin electricidad desde la tormenta.

Para los analistas, está claro que la postura de la Federación Brasileña sobre los entrenadores del equipo nacional está en las antípodas de la que tiene la Federación de Chile, que no tiene problemas en contratar extranjeros.

“Nuestra selección no ganó ningún título con técnicos chilenos y en consecuencia, desde hace un tiempo contratamos técnicos argentinos con los cuales tampoco ganamos nada”, clarificó un dirigente trasandino.