Es lo que hay
No te pierdas la cómica columna de Luis Heredia y su "pelotazo al vacío".
Al final, y con 88 conquistas en su haber, Messi rompió el récord del “Bombardero” Gerd Müller de goles convertidos en un año, una cifra que está a una distancia notable del récord de 19 anotaciones que logró el máximo artillero del fútbol argentino 2012, el esforzado Emanuel Gigliotti.
Paradójicamente, y a pesar de las apabullantes diferencias numéricas, el domingo pasado ambos goleadores festejaron sendos dobletes en sus respectivas ligas: “la Pulga” al Betis, y Gigliotti a la reposada defensa de Independiente, cuyos integrantes tienen el increíble don de reaccionar y moverse con la velocidad de un conjunto de caracoles. Por supuesto que las dos performances goleadoras tuvieron distintos efectos:
–La de Messi sirvió para reventar un récord mundial de 40 años de vigencia. La de Gigliotti para reventar la paciencia de los hinchas de Independiente que pidieron el destierro de todos los jugadores del equipo.
–Los goles del rosarino significaron la 14ª victoria de Barcelona en 15 partidos, que sigue puntero invicto y con el mejor inicio de torneo de la historia de la Liga Española. Los de “Manu”, el 8° empate de Colón en el torneo.
–Müller dijo que su récord fue demolido por el mejor jugador del mundo y que espera que dure 40 años. Gigliotti pidió que el año sea más largo para poder alcanzar la marca de Messi (hasta el momento está 69 goles abajo y a su ritmo de 19 por año recién la equipararía a mediados de 2016).
De todos modos, la junta directiva de la Peña de Emmanuel Gigliotti, que nuclea a los admiradores del “Tanque” y que preside Elmer Gigliotti, consideró que la comparación era bastante odiosa, porque a su referente no siempre le tocan defensas como las de Independiente. “En general los equipos argentinos tienen defensas de seis u ocho jugadores, con capacidad de reacción, especializadas en cabecear y rechazar a cualquier lado. Si a nuestro ícono le hubieran tocado 30 defensas como las de Independiente, es probable que hoy estuviera ‘palo a palo’ con el del Barcelona”, aseguró un comunicado oficial de la peña en el que llamativamente se omite el nombre de Messi. ¿Qué significa esto? ¿acaso surgió una nueva rivalidad futbolística? ¿Cristiano Ronaldo quedó en la historia, Neymar no madura y ahora la antinomia es Messi-Gigliotti?
Mientras esta cuestión sigue su curso, otro dato comparativo de la capacidad goleadora del portento rosarino y nuestro fútbol genera turbación: Messi por sí mismo convirtió más goles que todo Boca en el año que termina, ya que sus actuales 88 conversiones superan a los 84 xeneizes.
El dato sin embargo, también es relativizado desde ámbitos xeneizes, ya que consideran que el “Duende del gol” jugó más partidos que Boca. “No es que busquemos desmerecer lo de Messi, pero él lleva jugados 67 partidos, y nosotros llegamos a 61. La diferencia en estos casos se siente”, aseguró un dirigente del club mientras archivaba el proyecto de instalar una estatua de cera de Falcioni.
Pero donde pegaron fuerte estas comparaciones fue en AFA, donde se advirtió que el fútbol nacional quedó mal parado frente a estos datos estadísticos. Esta situación determinó que sólo hay dos caminos a seguir:
a) Que los equipos y los goleadores del fútbol nacional se pongan las pilas y hagan más goles.
b) Pedirle a Messi que afloje un poco con sus récords, para que no quede tan en evidencia la pobreza local.
“Si en el gobierno avivan que están poniendo una montaña de millones en los botines de tipos que no le un gol ni al Arco del Triunfo, nos van a cerrar los grifos y vamos a tener que salir todos a cuidar autos. Por suerte hasta el momento los funcionarios sólo se interesan por las tandas que largan en los entretiempos”, fue el dramático análisis de un dirigente preocupado por las estadísticas. En definitiva, es lo que hay.

