Una entrada, una aventura
Conseguir un boleto para ver a la selección argentina en Córdoba fue una verdadera odisea.
El familiar de un jugador de la selección argentina exhibió la chapa. Fue discando teléfonos. La mayoría lo atendió. “Ya tengo las de protocolo, pero me faltan más. Son como 50. Tengo compromisos”, decía, palabras más, palabras menos.
Al rato, las consiguió. Dio con uno de esos celulares mágicos y llegó a su objetivo. Seguro que no era el de Dios porque hasta donde uno sabe, lo normal hubiera sido ir a hacer cola como corresponde. A la misma hora a un empresario local le entregaban un fajo de pases para ver Argentina-Paraguay.
“¿Cómo viene el servicio de catering? Si no me voy al póker”, dijo el hombre. En otro sector de la ciudad, un fracción local de la barra de la selección o de Hinchadas Unidas Argentinas ya se preparaba para vivir una fiesta desde un lugar en la cabecera Willington, quizá en la Artime, también como sucedió con Argentina-Brasil.
Un espacio vip, como sucede en los grandes restaurantes, donde se coloca el cartelito “reservado” a varias mesas.
A la misma hora, miles de personas iniciaban una aventura. La voz oficial de Emeterio Farías, titular de la Liga Cordobesa y la Agencia Córdoba Deportes, fue la campana de largada. Y en minutos, las inmediaciones del estadio se llenaron de gente. No alcanzaría para todos, muchos se quedarían sin ticket.
Algunos se hicieron célebres como Matías, que logró obtener el último boleto y le hicieron reportajes. Lo festejaba como un gol al tiempo que recordaba la página por la que se invitaba a todos a comprar su boleto anticipado y estaba inoperable.
También se hizo memoria, cuando desde ese mismo sitio se hizo una convocatoria en el Kempes para entregar los tickets reservados y no había nadie que lo hiciera. Y cómo de distintos portales ya se ofrecían esos boletos a valores dobles, triples.
El contraste es evidente. La aventura que vive la mayoría y la tranquilidad de una minoría que no paga. Ambos grupos estarán en el Kempes y la fiesta de tener a la selección jugando por primera vez por eliminatorias en Córdoba, tapará todo. Porque el negocio seguirá en pie. Y eso parece ser suficiente. Así como Lionel Messi cubre la mayoría de los problemas futbolísticos de la selección argentina.

