Tener paciencia, un necesario ejercicio
La gran alegría cordobesa del fin de semana futbolístico se escenificó, sin dudas, a 205 kilómetros al este de Córdoba capital. Esa es la distancia que separa a la ciudad de San Francisco de la capital provincial y allí se produjo el histórico debut de Sportivo Belgrano en la B Nacional, con triunfo sobre Independiente (M).
Si hubiera que rastrear un lugar de la provincia donde la sensación fue bien contraria a aquella felicidad, seguro el GPS marcaría Alberdi, donde la preocupación se instaló fuerte tras la pobre presentación de Belgrano en el Torneo Inicial y la goleada sufrida frente a Lanús. En barrio Jardín y Alta Córdoba los hinchas tampoco deberían estar tranquilos.
En todos los casos, las reflexiones, las críticas y las reacciones, sean a favor o en contra, tendrán que estar marcadas por una realidad ineludible: se trata de la primera fecha de la temporada y eso les resta contundencia a las apreciaciones. Sí está claro que todos confirmaron lo que ya suponían y se relaciona con la dificultad de las competencias.
Belgrano, que elige vivir con lo que le alcanza, mostró una fragilidad lejana a su habitual solidez, esa que debe recuperar rápido para medirse con rivales que, como el de ayer, se reforzaron en otra dimensión.
A Talleres su experiencia con Sarmiento lo ayudará a tomar conciencia de que, pese a que es un grande de la categoría, necesita un tiempo de readaptación. Instituto trajo jugadores como para romper la inercia negativa, pero tendrá que ensamblarse. Y hasta el mismo Sportivo, desde su posición ganadora, sabe que es un primer pasito. Por eso, ante todo, se impone la paciencia.

