Siempre hay tiempo para volver
Talleres está a un paso de regresar al Nacional B. Racing lamenta su caída al Argentino B. Alumni aún la rema para zafar. Y Argentino Peñarol todavía festeja su histórico ascenso.
Algunos se hacen eternos, interminables, crueles, demasiado injustos. Otros son efímeros y acortan tanto el sufrimiento, que exageran la satisfacción y rápido se vuelven olvidables, transformados sólo en una mísera marca indeseable.
Y están aquellos que de tan esquivos parece que jamás llegarán, aunque es bueno tener presente el dicho “la esperanza es lo último que se pierde”. Así son los tiempos del regreso, aquellos que marcan la vuelta al lugar o al estado donde uno quiere, intenta o merece estar y del que nunca le hubiera gustado irse.
Si lo sabrá Talleres que, después de semejantes amarguras, sacrificios y frustraciones, tiene al alcance de la mano la oportunidad de dejar el Torneo Argentino A, en el cual pena desde hace cuatro temporadas, para retornar a la B Nacional, una categoría mucho menos distanciada de su historia.
Todo indica que para la “T” se acaban los tiempos de la espera por volver, esos años que obligaron a un largo peregrinar de fe, en especial de sus hinchas, sin dudas grandes protagonistas de esta historia. Para lograr el objetivo, que está bien cerca, una de las garantías es la cautela, la seriedad y la contracción con la que se están manejando su técnico y buena parte de sus directivos y futbolistas.
De esto del fútbol y sus tiempos muchos pueden dar fe. Y sino pregúntenle a Racing, un gigante que escribió páginas mágicas del fútbol cordobés, pero que desde anoche tendrá que resignarse a jugar en el Argentino B tras un extenso desmanejo institucional y deportivo, cuya suerte se selló ayer en el dramatismo de los penales.
O averigüen qué piensan los de Alumni, un grande del interior provincial, que aún se aferra a la esperanza de quedarse en el Argentino A. O cómo viven estas horas los de Argentino Peñarol, al que el jueves le oficializaron que la próxima temporada jugará en el Argentino B, un mérito espectacular para el club de Argüello. Todos conocen de la tiranía de los momentos aunque, hoy por hoy, la mayor tristeza invade Nueva Italia.

