Se fue Barrera en Instituto, ¿se acabó la rabia?
La salida del presidente de la Gloria deja una situación muy delicada. Qué pasará ahora con el club de Alta Córdoba.
Algo salió mal. En apenas cinco años la esperanza se transformó en desilusión. Dos sentimientos contrapuestos, un mismo nombre. ¿Juan Carlos Barrera terminó siendo lo que él mismo antes criticaba? Tal vez, aunque el expresidente prefiera pensar que dormía con el enemigo.
Dicen que al hombre de los caudales no le gustaba demasiado compartir el poder, y también que no era capaz de sobrellevar las obligaciones institucionales sin dividir los gastos.
La venta de Paulo Dybala al Palermo de Italia en casi 20 millones de pesos, una cifra récord para el fútbol cordobés, finalmente no resultó una buena noticia para Instituto.
Podría decirse que fue el principio del fin. Los manejos del mandamás y sus íntimos ahuyentaron capitales de lo más heterogéneos, todos ávidos de transformarse en obras para exhibir en la entidad de Alta Córdoba.
Barrera se fue con un plantel de futbolistas amotinados, un DT en declamada retirada y pares de comisión que nunca terminan de irse o que se la pasan amagando con volver.
Con un pasivo que roza los 36 millones de pesos (con un incremento del 50 por ciento respecto a la herencia de 2008) y 189 cheques "rebotados" por falta de fondos, por casi 5 millones, desde que arrancó la temporada futbolística 2013/2014.
Las palabras de la cúpula del sindicato de jugadores y el silencio de las autoridades de AFA también lo empujaron hacia la puerta de salida.
¿Y ahora?Las primeras soluciones llegaron de la mano, o la chequera, de dos arrepentidos "barreristas": Mario Cavagliatto y Francisco Ruiz. El aporte llevaría como garantía el resultado cantado de las elecciones anticipadas que más temprano que tarde serán anunciadas por el titular interino Daniel Peralta.
¿Año nuevo, comisión nueva? Todo indica que será así. Y se especula que la primera decisión del nuevo gobierno será llamar a convocatoria de acreedores, repitiendo el procedimiento que, en busca de una Gloria perdida, Instituto inició en Tribunales el 31 de agosto de 1992.

