Temas del día:

¿“Milagros” inesperados?

14 de agosto de 2013 a las 09:57 a. m.
¿“Milagros” inesperados?
Grondona le pidió ayer al Papa Francisco que rece por el fin de la violencia en nuestro fútbol (Foto: AP).

“Sólo queremos, su Santidad, vivir la fiesta en familia, en paz, con respeto y hermandad. Santo Padre, le pedimos que bendiga al fútbol argentino para que los estadios vuelvan a ser lo que eran cuando usted era joven hincha”. Ese fue el mensaje que el presidente de la AFA, Julio Grondona, le dio al papa Francisco.

Aunque con cierta cintura (no sería él si no lo hubiera hecho), Don Julio admitió la violencia que enferma al querido fútbol, aunque se cuidó de confesar cuáles considera que son sus responsabilidades.

El mensaje estuvo bueno, pero no debió ser dirigido al Papa para que llame a Dios y, milagro mediante, arregle todo, sino a varios de los integrantes de esa comitiva de dirigentes que también pudieron verle la cara al Papa y que, seguramente, se habrán sentido tentados (valga la paradoja) de admitir sus culpas por haber fabricado un Frankestein de violentos que además cuentan con prebendas policiales, judiciales, políticas y gremiales, que les permiten apretar, herir, matar y ganar dinero... con impunidad.

Ese “milagro”, el del fútbol en paz, es el único capaz de ser producido por el humano. Es cuestión de compromiso de ese claustro (el dirigencial) y de todas las partes que forman el planeta fútbol.

En el encuentro con los futbolistas, Francisco les ganó de mano. Dioses del fútbol, pero sin la cintura de Don Julio, se vieron madrugados por el Sumo Pontífice, quien les recordó a los cracks, entre ellos Messi: “Antes de ser campeones, son personas. Quiero que le aporten un carácter deportivo, aficionado y amateur a un fútbol actual millonario y convertido en negocio”. Ese “milagro” también puede ser producido por ellos. Que deje de ser algo inesperado.