El Tribunal de Indisciplina
Las medidas en torno a los episodios de violencia son paradójicas y contradictorias: primero "blanquean" a las barras, luego las sancionan.
Bajo el título "resolución sancionada por el presidente, señor Julio H. Grondona", el boletín Nº 4.758 del Comité Ejecutivo de la AFA, consumó el pasado martes uno de los últimos disparates de la conducción del fútbol argentino.
A través del texto en cuestión, el todopoderoso "Don Julio", con la anuencia de una mayoría silenciosa, dispuso: "Sancionar preventivamente a la parcialidad del Club Atlético Rosario Central con la suspensión de una fecha para concurrir a los estadios, que deberá cumplirla en el primer partido que actúe en condición de visitante".
Pasando en limpio: en virtud de los incidentes del pasado domingo en el partido que el Canalla jugó con Atlético Tucumán por la B Nacional, los parciales del equipo que dirige Miguel Russo –socios, simpatizantes, hinchas y/o barrabravas, sin excepción– no podrán asistir al próximo compromiso como visitante en el torneo, frente a Independiente Rivadavia de Mendoza.
Se trata de un caso testigo. En la sesión del pasado 12 de marzo se había decidido "blanquear" la participación de los violentos en el fútbol, otorgándoles carácter de protagonistas al ponerlos bajo la jurisdicción del Tribunal de Disciplina, organismo que históricamente establecía las penas a los clubes y sus representantes, léase jugadores, técnicos, auxiliares y/o dirigentes.
Rosario Central, como institución, ya había sido sancionado por hechos de violencia en la temporada 2012/2013, en la que suma 10 amonestaciones por incidentes protagonizados por sus seguidores.
A saber: vs. Huracán, 3ª fecha (1,5 por tirar proyectiles a la cancha); vs. Patronato, 8ª fecha (2,5 por peleas con la hinchada rival); vs. Independiente Rivadavia, 9ª fecha (2,5 por disturbios en vestuarios); vs. Boca Unidos, 21ª fecha (3,5 por arrojarle hielo a un juez de línea).
Al borde del ascenso; al límite de una sanción. “El problema es más profundo, pero por algo hay que empezar”, justificó ayer el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici.
Tras la gambeta, la clavó al ángulo: "En cuanto a lo que pasa con la barrabrava de mi club, me mantengo al margen, pero supongo que deben estar bien porque los veo siempre alentando en la popular".

