15 de septiembre, día de la imbatibilidad para Belgrano y Talleres
El 15 de septiembre está emparentado con los mejores momentos de los dos clubes más tradicionales de Córdoba.
Curioso capricho del destino que los hermanó en una fecha. Como para alimentar esas polémicas interminables e inconducentes de los foros de hinchas, en que cada parte ensalza lo propio a límites inigualables y minimiza lo ajeno con un arsenal de considerandos. Un clásico tan clásico como el mismísimo Belgrano-Talleres.El 15 de septiembre está emparentado con los mejores momentos históricos de los dos clubes más tradicionales de Córdoba. Porque el mismo día, pero de distintos años, ambos fueron protagonistas y noticia por larguísimas rachas de imbatibilidad. Para la "B", en 1968, con el gran equipo de "los Piratas"; y para la "T", ocho años después, en 1976, en pleno cenit de ese proceso liderado por su presidente Amadeo Nuccetelli.
Belgrano ‘68. El Celeste estaba en plena resurrección después de haber peleado el descenso a la B local el año anterior, cuando “zafó” de última en un cuadrangular de repechaje que lo tuvo como partícipe junto a Instituto, Lavalle y San Lorenzo, en el que finalmente los azulgranas perderían la categoría. Y aquel 1968 fue el inicio de una proyección nacional que ya no se detendría. De la mano del inolvidable Raúl “Pucho” Arraigada, sorprendió consagrándose campeón de manera invicta en el Clasificación (13 victorias y cinco empates) y alargó la serie en el Regional que lo depositaría en el Nacional. Ya en ese ámbito, una derrota en Liniers frente a Vélez (1-3) acabó el 15 de septiembre con una racha de 26 partidos imbatible, una marca que excedía el ámbito local y que era su mejor carta de presentación en la previa del certamen de AFA. Había pasado un año y un mes desde su última derrota oficial, cuando Lavalle lo había vencido 2-1 el 20 de agosto del año anterior.
A partir de entonces, Belgrano se convirtió en el principal referente del fútbol del interior, hasta que Talleres lo desplazó de ese sitial en la segunda mitad de los ‘70, cuando el fútbol de “tierra adentro” ya disputaba de igual a igual la hegemonía porteña.
Talleres ‘76. El gran momento de la “T” también estuvo precedido de malas campañas. En 1974, el equipo ya llevaba cuatro años sin ganar nada y para colmo acababa de sufrir un impacto indigerible, cuando Belgrano le arrebató el título del Clasificación, al vencerlo 2-1 en la última fecha. Pero justamente ese “porrazo” fue el punto de partida de una campaña memorable y avasallante.
Primero, se tomó desquite de aquella afrenta del Pirata y se quedó con la final del Oficial gracias a un recordado gol de Daniel Willington desde 40 metros, y después extendió su racha invicta en el ámbito local por espacio de ¡66 partidos! Dirigido por técnicos de primerísima línea (Ángel Labruna, Adolfo Pedernera y Rubén Bravo), la “T” no tuvo rivales en la Liga Cordobesa entre 1974 y 1976. Ganó cuatro campeonatos seguidos sin perder un solo partido (Zonal ‘74, Apertura ‘75, Clausura ‘75 y Apertura ‘76), con una marca digna del Guinness: 53 victorias y 13 empates. Impresionante.
El 15 de septiembre de 1976, dos fechas antes del final del Clausura, los albiazules vencieron 4-1 a Argentino Peñarol y se consagraron campeones de manera anticipada para alargar la serie a 66 cotejos sin perder. A la semana siguiente, el Racing que perfilaba para ser el gran equipo que maduraría cuatro años más tarde lo goleó 5-3, en una jornada memorable para los de Nueva Italia.
Rivales por siempre y con broncas acumuladas por décadas, el calendario les otorga a cada cual un buen motivo para presumir cada 15 de septiembre.