Los campeonatos desmerecidos
No te pierdas la columna de Sebastián Roggero.
Ser el mejor y demostrarlo siempre será una virtud. La afirmación tiene razón de ser para cruzar a los desmerecedores seriales de conquistas. Que la B Nacional de este año es menos que la de otros años... que la Primera División es la más floja de los últimos campeonatos... que una Copa América con Uruguay y Brasil eliminados debe ser "papita pa'l loro" para Argentina... Siempre hay algo para criticar y, así, perder de vista una gigante obviedad: los torneos son las que son, con los equipos que están y la cuestión siempre será cómo los equipos llegan a sus objetivos en esos escenarios. Va un ejemplo: que Talleres ganó una B Nacional "pobretona" es discutible. También jugó algunos Torneos Argentinos supuestamente "pobretones" y no pudo sortearlos. Lo incuestionable es que Talleres "sacó adelante" la B Nacional que terminó ayer sin el tiki-tiki del Bayern Munich de Guardiola, pero lo hizo.
Con la lógica “desmerecedora”, se podría decir lo inverso de Instituto: que “no aprovechó” esa “B Nacional con pinta de Federal A”. Igual de Belgrano, que durmió en “una Primera que tenía a los clubes grandes entretenidos en la Libertadores”. Con esa “idea” de menospreciar los torneos, los campeones “no son tan buenos” y el resto “son muy malos”.
Ahora esa “idea” de que todo “es menos ahora que antes” puede comprenderse en función del patético presente de la AFA, sin selecciones juveniles en actividad, sin presidente real, sin acuerdos políticos, sin modos de campeonatos definidos.
Pero, aún en ese contexto de desorden, la competitividad de los equipos argentinos sigue siendo respetable. En los torneos, los abismos presupuestarios entre unos y otros no siempre se plasman en la cancha. Lo cual ya es sorprendente en sí mismo. En ninguna división hay casos como los de Barcelona y Real Madrid en España, donde a la fecha 1 ya se sabe que el torneo será de uno de ellos. Y, fronteras afuera, pasa lo mismo: los últimos dos campeones de la Libertadores fueron argentinos (San Lorenzo y River).
Vendrán nuevos campeones en el fútbol argentino, donde “todo es malo hasta que se demuestre lo contrario”.