A propósito de las elecciones en la AFA: proyectos sí, personalismos no
Si hay algo que permaneció ajeno a lo indescifrable que se volvió la AFA en los últimos años es la seguridad de que la crisis que atraviesa la casa madre del fútbol argentino se profundizó a límites insospechados, hasta llegar a una gravedad tal que pone en serio riesgo su futuro. Si esa convicción fue el factor que movilizó a los dirigentes a ponerse de acuerdo –algo de lo cual los antecedentes invitan a dudar–, se habrá dado un paso adelante luego de tantas lamentables agresiones y chicanas.
Puede ser que lo de ayer sea un punto de partida para que todos a la par trabajen en busca de soluciones. El deseo, alimentado de cierta ingenuidad, es que aparezca un proyecto superador por sobre las ambiciones personales. Sean las de Tinelli o de quien sea.