Proponer antes que temer
La fase de grupo fue un prólogo bárbaro para la definición del Mundial. Hubo imágenes fuertes y contundentes; sorpresivas y a la altura de las circunstancias, en algunos casos; icónicas, en otros. Son cuadros que han formado parte de varias secuencias de un equipo.
De varios. Lo mejor de lo mejor. Mientras Argentina (no logra aprovechar en toda su dimensión a Messi y necesitó mucho a Romero) y Brasil (Neymar, Fred y Oscar solo se combinaron en el debut con Croacia) están lejos de convencer, las referencias del juego han sido otras selecciones.
Francia y Holanda llegan con sendos tridentes (Benzema-Giroud-Valbuena; Robben, Van Persie y Sneijder, respectivamente), aunque el galo tenga más la pelota; la movilidad de Chile (Arangüiz es el cerebro) y el toqueteo trabajado de Costa Rica (a Uruguay le dio vuelta el juego con envíos aéreos, tras sacar de posición a los impasables Lugano-Godín) y Colombia (el banco le responde a full, preguntar a Nigeria por Juan Quintero); la potencia de Alemania (si no puede Müller, convierte Klose) y el cambio de Italia (lo hace Pirlo; y el catenaccio deja de ser prioridad) son la vidriera de equipos que estuvieron cerca de cumplir sus objetivos de juego.
Lisa y llanamente, se propuso más de lo que se temió. Es la noticia.
