Messi no vuelve porque nunca se fue
Final de la novela con epílogo cantado: Lionel Messi seguirá en la selección. ¿Acaso alguien tomó muy en serio que nunca más jugaría en el equipo nacional? Porque después de aquella definición por penales perdida ante Chile, "la Pulga" nunca fue demasiado convincente.
"Ya no lo voy a intentar más y en esto no habrá marcha atrás", dijo "en caliente" el astro del Barcelona ante un periodista que intentaba sacarle la declaración explosiva. Y el rosarino, al que mucho no le atraen los micrófonos, le dio con el gusto.
"Creo que es lo mejor para todos, para mí y para mucha gente que lo desea. Se terminó la selección para mí, es una decisión tomada", agregó ante la insistencia del hombre de prensa.
Pero más de uno intuía que todo era una bomba de humo, lanzada para tapar la cuestión de fondo: que la selección suma 23 años sin ganar nada.
Con 29 años, en el apogeo de su carrera y con el desafío de levantar una copa con la albiceleste, la supuesta deserción de Messi aparecía claramente como apresurada. “En el vestuario no nos dijo nada”, contaron varios de sus compañeros, asombrados de conocer la noticia del retiro del “10”. Claro, es que la “decisión tomada” fue madurada en el breve trecho que comunica al vestuario con la zona mixta de entrevistas. Casi como un impulso, en un momento de enorme decepción. “Emoción violenta”, diría un abogado penalista.
Así, la novela Messi terminó por convertirse, tal como se preveía, en uno más de los amagues que el talentoso capitán argentino regala jornada tras jornada. Nada más que esta vez, lo hizo fuera de la cancha.
