El historial de los "mano a mano" entre Belgrano e Instituto
Esos partidos sin mañana. En total jugaron ocho cruces decisivos. Conocé el detalle.
Son esos partidos que no dejan margen para guardarse nada. A vida o muerte, como le gusta decir al hincha, en una asociación poco feliz para transmitir la necesidad de poner todo ante un desafío clave, sin revancha.
Instituto lo comprendió mejor que Belgrano el último miércoles, cuando partiendo con la etiqueta de punto hizo saltar la banca y avanzó hacia lo 16avos de la Copa Argentina. El Pirata, en cambio, volvió a quedarse afuera ante un coterráneo de una divisional inferior, como le pasó en la 2012/13 cuando cayó 1-0 frente a Talleres, y ya acumula tres ediciones consecutivas en que su participación en el torneo se limita a 90 minutos (en la anterior fue eliminado por Independiente en el primer cruce).
Cuatro por cuatro. Instituto y Belgrano se encontraron ocho veces en instancias decisivas como la de anteayer y, ahora, ninguno puede presumir de supremacía: se repartieron cuatro éxitos cada uno.
El último antecedente tiene 35 años de antigüedad y se remonta al Apertura ’80 de la Liga Cordobesa, cuando los celestes se impusieron 1-0 (gol de Carlos Fontana) por la semifinal de un torneo que quedaría en manos de Racing.
Por capricho del destino, ese marcador dominaría todos los éxitos de los de Alberdi en sus duelos sin desquite ante la Instituto. Belgrano se impuso por esa mínima diferencia en el Apertura ’78 (gol de Enrique Viller), en el Campeonato Selectivo de 1975 que sirvió para clasificar un equipo al Regional de AFA (Rafael Pavón) y también en la tercera finalísima por el título del Oficial de 1973, disputada en cancha de Talleres y definida con una “balinazo” de Rubén Lupo, en un tiro libre.
Los de Alta Córdoba habían hecho suyas las tres primeras definiciones del historial entre ambos. En la época amateur del fútbol cordobés, y cuando el Glorioso no tenía rivales, gano 1-0 la final de la Copa Gath & Chaves puesta en juego por la Liga local en 1926. Los otros dos festejos fueron en la inolvidable temporada de 1972, cuando de la mano de Mario Kempes y una formidable delantera, los albirrojos celebraron en las finales del Zonal (2-1) y del Oficial (2-0 y 5-2).