Hasta ahora, nada de Gloria
No te pierdas la columna de Hugo García sobre el presente de Instituto.
Podía haber sido el capítulo más rico de la historia de Instituto y se escribió uno de los peores. Quedaron varios protagonistas para concluir la gesta de la temporada pasada, a la que le faltó el ascenso, y pocos estuvieron a la altura de los antecedentes. Un reto que también superó a varios de los jugadores recién llegados.
El nombre de Instituto quedó allá abajo, postergado, mayoritariamente por determinados intereses personales. Sólo así puede explicarse cómo, en 14 partidos, la Gloria pasó de ser el Barcelona cordobés a la actual referencia.De la puesta en escena en el mapa futbolístico de un equipo que pagaba la entrada, pasó a estar último y sin rumbo; de ser el mejor alumno de Bielsa, a Franco "lo fueron"; del proyecto de transparencia, de la prosperidad de su semillero potenciada por la venta de Dybala, se fue a los cuestionamientos internos, a las denuncias de parte de la dirigencia por supuestas irregularidades y a la preocupación por una deuda importante.
Hasta la renuncia masiva de Theaux y los suyos para ir a las elecciones anticipadas. En el fútbol no se puede fabricar el tiempo. Pero nunca hay que desperdiciarlo.
Es el que no se recupera, como lo dice el reglamento. La novela del DT llevó un mes. Los dirigentes, leales a Juan Carlos Barrera, avanzaron sobre Franco una vez que se quedaron con el manejo del club (le pidieron que se fuera), aunque antes en plena búsqueda del ascenso, lo hicieron trascender porque, además, el DT jugó para Theaux. ¿Y Franco? Aceptó dormir con el enemigo y pese al revés deportivo confió en su segunda oportunidad.
Pero no quiso cambiar. “El famoso plan B”, de jugar a lo que se puede. Y en ese lapso no hubo ningún progreso. “Murió con la suya” y condicionó a Instituto.
Los jugadores, elegidos por la CD y el DT, lo lloraron, pero en la cancha nada salió. ¿Cuántas veces Chiarini se jugó el físico por el error de un compañero y a la jugada siguiente volvió a equivocarse? Franco se fue, pero ellos siguen, como los dirigentes. Más el DT y los que lleguen deben salvar a Instituto. Porque hasta ahora, no hubo nada de Gloria.

