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Mujeres con ataque de nervios

07 de marzo de 2014 a las 10:55 a. m.
Mujeres con ataque de nervios

En medio de pobres montajes y resultados orillando el absurdo, el boxeo nacional emerge con algunas curiosidades insólitas. Por el interés que despierta en Pugilandia –el conjunto de escenarios norteamericanos–, los boxeadores argentinos están de actualidad porque garantizan buenos espectáculos, lo que es decir que redundan, por todo concepto, en jugosas recaudaciones. De ahí que “el Chino” Maidana, “Maravilla” Martínez o Lucas Matthysse son admitidos como las grandes figuras que son para los más encumbrados negocios en Las Vegas o Nueva York.

A la zaga. No ocurre lo mismo con las mujeres, irritadas por el prejuicio de género que les impide disponer de un trato económico a la par de los hombres, a pesar de haber triplicado –y superado- la actual cantidad de títulos mundiales que lograron los hombres y de "cargarse" con la pelea más importante en varias programaciones del país.

Veamos. El pugilismo legalizado tiene 90 años en Argentina, pero el femenino reglamentado recién fue aceptado el 21 de marzo de 2001. Diez días más tarde tuvo lugar la primera pelea de mujeres con carácter amateur, entre Nadia Sánchez y Nancy Burgos. La Federación Argentina se alistó temprano en la aparición de una esperada revolución universal en las artes marciales. El 15 de marzo de 1996 se produjo lo que muchos consideran el nacimiento del boxeo profesional para mujeres, cuando la legendaria estadounidense Christy Martin –ya tenía 31 combates sobre las espaldas– combatió con Deirdre Gogarty, dentro de una velada que ofrecía a Mike Tyson contra Frank Bruno.

Desafío. Hace algunos años, en Seattle (EE.UU.), y ante unas 2.800 personas, Margaret Mac Gregor –diseñadora de jardines de 36 años–, venció en fallo unánime al chino Loi Chow –cocinero–, en el primer combate entre una mujer y un hombre. ¿Por qué no? El reglamento no lo especifica ni lo considera prohibido, por lo tanto, permitido está.