Los cinco grandes campeones
El quinteto que conforman los argentinos vigentes como campeones mundiales es reconocido y respetado por la jerarquía boxística que ponen de manifiesto en sus presentaciones. Si bien hubo campeones ocasionales, o de corto paso, la histórica nómina que comenzó en 1954 con el primado original de Pascual Pérez, suma 38 coronados. De todos ellos, 15 se inscribieron en la última década. La muestra nacional ofrece distintos estilos, variadas escuelas y una línea heterogénea de consagrados que no definen un matiz particular. Suele reconocerse la guapeza o la pureza técnica, por partes iguales, como señales visibles del boxeo criollo. Y no es casualidad que sea Omar Narvaes (37-1-2/20 KO) quien encabece al nuevo siglo (campeón desde 2002), con un legajo impecable sin fecha de vencimiento.
Cinco jinetes. El indiscutible reinado de Narvaes tuvo eco con el mendocino Juan Carlos Reveco (28-1-0/16 KO), otro inteligente aunque de lectura menos veloz que el chubutense, pero decididamente inclinado a sacrificarse por conservar su lugar en las alturas. Reveco se muestra sólido para cualquier desafío de su actual cinturón mosca AMB (interino).
¿Qué hablar de Sergio Gabriel Martínez? El veterano “Maravilla” (50-2-2/28 KO) que capturó la atención del país. Otro púgil con doble hegemonía (superwelter CMB antes y mediano CMB después). La fórmula del éxito (en logros y promoción) que utiliza le ha procurado buenos resultados. Una suerte de equilibrista que apuesta a las pruebas temerarias. El último asalto de su pelea con Julio César Chávez, donde la pasó francamente mal, le concedieron más dimensión a un triunfo que tenía asegurado con un trámite normal. Por eso, sigue reclamando a los rivales más peligrosos. Luego cabe nombrar a Diego Chávez (22-0-0/18 KO), un invicto al que se le objeta haber llegado al título mundial (tal vez) sin fogueo. Por cierto que Chaves aspiraba a encabezar la categoría welter y aprovechó la oportunidad del interinato AMB plasmando el sueño que deberá abonar con madurez, trabajo y constancia, ya que su boxeo no concede fisuras. La década se cierra con Lucas Matthysse (32-2-0/30 KO), que dejó de ser promesa y se diplomó titular superligero CMB interino, con pegada difícil de aguantar.
Aplausos, por favor, a los cinco campeones del mundo.

