Temas del día:

Gatica-Prada del siglo 21

12 de julio de 2013 a las 09:34 a. m.
Gatica-Prada  del siglo 21

Reacomodando las piezas en el tablero pugilístico, Marcela Acuña (36 años y 38-6-1/17 KO) y Alejandra Oliveras (35 años y 30-2-2/15 KO) parecen querer reeditar aquel clásico entre José María Gatica y Alfredo Prada que dividió a los fanáticos con identidades definidas.

Como viene la mano, a fin de año tendríamos el segundo choque de la más esperada revancha femenina del país, con la hojarasca acumulada en cinco años desde que Acuña se calzó los dos cinturones supergallos (AMB, que era suyo, y CMB, que le quitó a Oliveras).

El ovillo comenzará a desenredarse mañana, día en que “la Tigresa” se medirá con “el Huracán” Melissa Hernández, una puertorriqueña rechazada por “Locomotora” en razón de la baja bolsa ofrecida por el promotor Osvaldo Rivero (le daban 10 mil pesos). Acuña aceptó el reemplazo -debe subir de peso- y se medirá con Hernández en la pelea que mañana a la noche tendrá lugar en el Club Defensores de Villa Luján, en Tucumán, y por decisión de la OMB será eliminatoria por el título pluma, homologando a la ganadora para discutir la corona con su actual poseedora, “Locomotora” Oliveras. De esta manera, la OMB, denunciada por la jujeña (con graves cargos a su titular, Paco

Valcárcel, por "acoso sexual" y al promotor Rivero, por desacuerdos contractuales), trata de serenar los ánimos de la campeona. Clásico del ring. Tanto Acuña como Oliveras tienen sobradas razones para procurar un nuevo choque entre ambas. Después de un retorno con resultados irregulares (tres victorias por puntos, una derrota y una sin decisión), "la Tigresa" avanzaría con cierto optimismo (ventaja) hacia la revancha con Oliveras. Para "Locomotora" se trataría del inmejorable desquite de una derrota en fallo cerrado que nunca quiso digerir razonablemente ("…me robaron… me pegó en la nuca…"). En realidad, se guardan cierto encono, hay rivalidad y uno presupone que, acercándose al lance, afilarán sus lenguas con declaraciones descalificadoras en todas direcciones. Para regodearse con un anticipo, acaba de lanzar Alejandra: "La Tigresa Acuña ya es un dinosaurio del boxeo, no me quiere pelear ni por teléfono".