"El Chino" del viejo Linari
“Andan diciendo por ahí que el chico que un día descubrió el viejo Linari ‘la pegó’. Resulta que lo llamaron de vuelta desde los Estados Unidos para que vaya a pelear con un tal ‘Maigüeder” ¿qué le parece?”, comentó un paisano de Margarita. “¿De quién me habla, de aquel negrito de los Maidana que vivían en ‘los Cardenales’, pasando el cementerio, y que le decían ‘el Chino’ por los ojitos?”, preguntó el tape aludido. “Que vivían de prestado en el caserón, che, el mismo que pintaba para el fútbol y salió boxeador. Parece que ahora junta los dólares en pala”, afirmó el primero”.
La historia. “A algunos les hace bien irse del pueblo. Me acuerdo que don Ricardo Linari lo iba a buscar a la casa para enseñarle a boxear… hace como 10 años”, reflexionó. “¿Y qué tal anda el viejo?”, curioseó el inquisidor. “Ahí anda ¿vio cómo era? Habla leeeento… y siempre cuenta la historia de cómo conoció al ‘Chino’. Dice que estaba en la estación de Margarita sin un peso, muerto como se dice, esperando a un viajante que lo llevara hasta Vera. En eso, bajan por el terraplén de las vías unos chicos y le llamó la atención uno de ellos, que tendría unos 15 años. Le salía como calor del cuerpo. Ni bien lo vio presintió algo. ¡Cosa de brujería, ni que hubiera sido adivino!”. El principio. “Lo primero que le preguntó Marcos –continuó– era cuánto cobraba y el viejo le dijo que nunca había cobrado por enseñar. Entonces, empezaron a trabajar. Un día llegó un hachero de unos 25 años que quería guantear y lo puso enfrente a Marcos, de 15. ¿Usted cree que le tuvo miedo? ¡Nooooo! Le arrancó el cabezal y lo sangró en la boca y la nariz. Era fuerte el negrito y nunca le tuvo miedo a nada. Mire ahora. Linari debiera recibir plata por derecho de formación, como en el fútbol. El viejo despertaba al chico a las seis para salir a correr. No quería hacer ruido para no despertar a sus padres y a los hermanos, porque dormían todos juntos. Marquitos hizo mucho sacrificios y ahora lo tiene merecido”, cerró la evocación para que el otro aportara. “Sabe, lo vi en una foto del diario rodeado de chinitas, pero dígame ¿le ganará al gringo ‘Maigüeder’ ese?”. De inmediato le contestó el paisano: “Los pronósticos le dan diez a uno… en contra. Pero ya sabe, se gana, se pierde o se empata ¡y si ‘el Chino’ la emboca…!”.

