Cara y ceca de "Maravilla"
Análisis. ¿Cómo puede ganar Martínez? ¿Por qué es peligroso Murray?
Forzar una disputa con el juego de la violencia (boxeo) entre un argentino y un inglés… y hacerlo en abril, puede denotar una especulación al encono y la desconfianza que ambas parcialidades se manifiestan entre sí.
Por el contrario, puede tratarse de una fortuita decisión de los organizadores. De todos modos, en los trámites iniciales, deben haberse calculado todas las dudas pasibles de alterar el espectáculo, como las contingencias climáticas (en caso de lluvia sobre el escenario al aire libre) o el protocolo de bienvenida (himno y bandera del visitante incluido en la ceremonia previa), que dará lugar a las encontradas inquietudes que los habituados futboleros vociferan.
No hay dudas que la pelea de mañana, entre Martín Murray y Sergio Martínez, llega a la tribuna del estadio José Amalfitani envuelta en un clima fervoroso y con el apoyo volcado a favor de uno de los rincones.
A favor. ¿Es "Maravilla" Martínez un boxeador confiable? A cuenta de su marca (50-2-2/28 KO) y su campaña, sin duda lo es.
Una muestra de confianza (38 años) la ofrece el propio Martínez, un novedoso seductor para la audiencia, hablando de sí mismo: “Sé que voy a entregar el último latido de mi pulso”.
Juega con la temeridad, ofreciéndose audaz y valiente. Hasta ahora, no ha fallado, pero empalaga con su ego (“Mi motivación es superlativa”, afirma).
En contra. Contradecir la ortodoxia boxística puede acarrearle decepciones.
Ir al combate con pocas sesiones de guanteo para cuidar su integridad física, boxear a cara des cubierta, ejercer nula economía en el negocio de dar y recibir, tentar riesgos innecesarios.
Quedar a la espera de un peleador como Murray linda con lo lapidario.

