De Estímulos a consagrados
Hace tan solo cuatro años, Franco Vázquez atravesaba tímidamente el salón Cerro de Las Rosas del Hotel Holiday Inn. Más o menos para esta fecha, "el Mudo" se subía al escenario para recibir el premio Estímulo. Ayer, repitió el mismo camino, atravesó el salón tímidamente, pero esta vez para recibir el premio Deportista Cordobés del Año. Así, se convertía en el deportista que más rápido pasaba de promesa a consagrado.La consagración del "Mudo" fue la más rápida para un Estímulo, pero no la única. Es que los pasos tímidos de Vázquez de cuatro años atrás son los mismos que alguna vez dieron Soledad García, José Meolans, Fabricio Oberto, Georgina Bardach y David Nalbandian.
Subieron adolescentes, casi niños algunos, y volvieron a pisar la misma alfombra cargados de gloria, bañados de oro.
La gran fiesta del deporte de Córdoba ya excede la línea de un campo de juego, representa una apuesta. Para muchos deportistas, el de ayer fue el primer premio que recibieron y quizá signifique el disparador para logros más grandes.
El deporte de Córdoba tiene un campo próspero que se siembra todos los años, y el premio Estímulo es parte de esa semilla. Los logros de los premiados abren una nueva y esperanzadora cosecha para muchos deportistas, por eso la fiesta de ayer satisfizo tanta pasión.
Hubo una vibración intensa que movilizó sensaciones. Sensaciones sacudidas por la emoción en una fiesta impecable, pensada para el deporte y disfrutada por todos.

