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Siempre por un poroto más

18 de septiembre de 2012 a las 09:39 a. m.
Siempre por un poroto más
Martín Zapata y César Pereyra. En este Belgrano modelo 2012-13, el volante aporta un plus y el delantero está volviendo. // Foto: La Voz del Interior

Doce puntos, a cuatro del líder, Boca Juniors, y un campeón derrotado. Así terminó Belgrano la séptima fecha del torneo Inicial. La victoria ante Racing, resonante por su final con dos hombres menos y por la envergadura de su rival, fue el comienzo de este par de éxitos que continuó en la tarde-noche del domingo en Sarandí, ante Arsenal.Lo que se viene para Ricardo Zielinski y sus muchachos es prometedor. Godoy Cruz es una presa apetecible. Suma 13 unidades, está apenas arriba de los celestes y apunta a una campaña que deje en la banquina la floja temporada anterior. Dos cordobeses, ambos refuerzos, Nicolás Castro y Mauro Óbolo, apuntalan su ambición.En Alberdi, con chances ciertas de quedar por lo menos cuarto el próximo fin de semana, no es difícil predecir que el Gigante volverá a recortar tanta expectativa por su limitada capacidad, ni tampoco la manera en que el equipo encarará el partido.

Fiel a su estilo, de nuevo productivo, ya alejado de aquellos tres empates y de la derrota ante Vélez Sársfield, Belgrano tendrá la oportunidad de sostener sus virtudes y de “plumerear” un par de errores que podrían haberlo complicado en los dos últimos encuentros.

Ante Racing, no pudo la habilidad de Ricardo Centurión y mucho menos la pasividad de José Sand y de Gabriel Hauche para quebrar la endeblez en la marca de una defensa, que también en el comienzo del partido en Sarandí y, sobre todo, en pelotas paradas, volvió a pecar de distraída.

En esos 15 minutos iniciales, tanto en el Kempes como en el Viaducto, Olave, con muy buenas atajadas y con un par de gritos que actuaron de despabilador, volvió a poner el equipo en marcha.

Desde ese entonces comenzó el lento pero progresivo proceso de degradación de la estructura de su adversario. Primero lo hizo despertando de su breve letargo y luego extendiendo en casi toda la cancha su principal característica: presionar, anticipar al rival y salir en contragolpe.

Sin Lembo pero con Sergio Rodríguez y Aveldaño, más el recuperado Juan Quiroga; sin “Teté” González pero con Lucas Pittinari, y sin extrañar a César Pereyra por la presencia de Lucas Melano y César Carranza, Belgrano no sólo ha podido sostener una valla propia con menos goles que sustos, sino que a su conocida virtud de impedir la generación de juego de su rival, le ha agregado una notoria mejoría en el traslado de la pelota.

Hacen suya esta evolución todos y cada uno de sus integrantes, aunque es inevitable subrayar el plus que han aportado Martín Zapata, Jorge Velázquez y el mismo Carranza.

A propósito, éstos dos últimos reforzaron con eficiencia los laterales del medio campo, dos sectores inestables en el anterior esquema de Zielinski, y Carranza, sin recorrido fijo, yendo de aquí para allá, ha sumado goles importantes y contención para el compañero que necesita asistencia.

Esa realidad ha postergado sin dudas la dosis de minutos en cancha de Pereyra, de cuya presencia como titular se pueden tejer numerosas conjeturas sobre su eventual reemplazado.

Lo cierto es que Belgrano, lejos de esa especulación, se conforma con aplicar sus mismos moldes y diseños y contar con su potencial a pleno. A lo otro, a escalar a mayor altura, lo asume con el inquebrantable esfuerzo por tener siempre un poroto más arriba de su mesa. El viernes a la noche, Godoy Cruz tendrá tres para disputarle.