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Las enseñanzas futbolísticas que dejó el superclásico cordobés

¿Se esperaba más del clásico? Siempre se espera un poco más cuando se enfrentan Belgrano y Talleres.

17 de abril de 2017 a las 01:29 p. m.
Las enseñanzas futbolísticas que dejó el superclásico cordobés

¿Se esperaba más del clásico? Siempre se espera un poco más cuando se enfrentan Belgrano y Talleres aunque, por lo que pudo verse en su final, nadie salió demasiado disconforme con 90 minutos intensamente jugados, pero bastante pobres en sus matices técnicos.

La película de una hora y media en el Kempes sirvió para ver en resumen la realidad de los dos equipos. Allá lejos y hace tiempo quedó la imagen de un Belgrano punzante y bien intencionado, claro con la pelota, afianzado en sus movimientos, que ilusionó en su primera incursión internacional ante Coritiba, en Brasil.

Fue un relumbrón. Algo aislado; que no pudo observarse más hasta estos días. Errático y desconcertado, al paso de sus distintos entrenadores, fue perdiendo puntos y autoestima. En ese estado enfrentó el clásico; sabiendo que podía sacarles agua a las piedras desde la adversidad y el orgullo, pero no desde el genio y la improvisación. Y así se presentó. Tal cual es. Descarnadamente.

Talleres no cambió. Mantuvo un perfil definido, afianzado con la competencia y también desde los deslices. Se sobrepuso a un comienzo de torneo hostil, con derrotas, caras largas y preocupación. Su gran virtud fue la persistencia; su testadurez para insistir en una idea propia. Y para ponerla en práctica ante cualquier rival y en las más diversas circunstancias.

Y así salió el clásico. El traslado defensivo de la pelota en Talleres parecía eterno. La salida rápida hacia adelante se demoraba. ¿Respeto hacia el rival? ¿Virtud defensiva de su adversario? Cuando los albiazules rompieron ese molde lento, previsible, demostraron (como otras veces) que podían dañar a su rival; que con espacios libres sus delanteros son peligrosos. Y aun con más imperfecciones que lo habitual en el toque, en la coordinación de jugadas, se pusieron al frente en el marcador.

El amor propio

Ante esto, Belgrano parecía no tener más opciones que las que podían salir desde su amor propio. Abajo en los números, redobló esfuerzos. Sebastián Méndez giró la cabeza hacia atrás y vio que desde sus suplentes no sólo podía surgir más esfuerzo. Entraron Fernando Márquez y Claudio Aquino. No fueron revulsivos, aunque parecieron ante las limitaciones de creatividad que ofrecían sus compañeros.

Ambos le dieron mejor destino a la pelota, ayudados por la coyuntura. Belgrano no podía perder, pareció decirse todo el Kempes, lleno de celeste. Y así fue. Guillermo Farré, con su gol, ironizó sobre el derrotero del futbolista, plagado de soles pero también de oscuridades. Él, precisamente él, en camino hacia el ocaso, chasqueó los dedos y encendió para sí y para los demás la luz necesaria. E inauguró en Alberdi un nuevo día.

Habrá que observar el camino de Belgrano a partir de este empate que bien se parece a un bálsamo. No perder el clásico le dará tranquilidad, aunque obviamente condicionada por los próximos resultados. Apelar a lo viejo conocido, su orden y entrega, que cimentó sus buenas campañas, puede ser un buen punto de partida para el resurgimiento, aunque cabe una mayor esperanza cuando se aprecian el regreso de Márquez, algún chispazo de Aquino el buen nivel de Lucas Melano y la posible y necesaria evolución de Matías Suárez.

Las sensaciones intensas

Talleres produce sensaciones intensas. Desde la admirable actitud de Pablo Guiñazú hasta la explosión de Jonathan Menéndez y de Sebastián Palacios, pasando por los claroscuros de la zurda prodigiosa de Emanuel Reynoso. Apuesta fuerte y a un solo número. Tiene una idea y no la cambia. Su afianzamiento no le basta para resolver trances como el del sábado por la tarde, en el que el ímpetu de su adversario le pone el flequillo de la juventud sobre sus ojos y le hace perder la visión del partido. Tiene tiempo para aprender. La primera experiencia de un clásico para varios de sus integrantes es en sí misma una enseñanza.