Un tercio de felicidad celeste
Tremendo lo de Belgrano. Otra vez ganó. Lleva cinco triunfos al hilo y hoy, por lo menos hasta que jueguen Boca, River y San Lorenzo, el equipo de Alberdi podrá decir que es uno de los punteros del campeonato de Primera División. En 10 fechas, un tercio del torneo, el Pirata demostró que está a la altura de cualquiera.
Que aprendió la lección de Aldosivi (perdió de local y luego ganó todo) y quizá también la de Instituto (empató por la Copa Argentina y en los penales la Gloria lo eliminó).
Este Belgrano es el de las lecciones. El que se topa con un montón de piedras en el camino. Al que nada le es fácil. Al que le cuesta todo el doble o el triple de lo que les cuesta a muchos otros.
Este Belgrano, durante este torneo, supo revertir resultados adversos. En condición de visitante. A veces, en muchos casos, jugando también contra los árbitros, ya que en muchos partidos fue notoriamente perjudicado. A pesar de todo eso, el Celeste se la aguantó y hoy mira a todos desde arriba. Sin sobrarle nada, es cierto. Sin jugar un fútbol vistoso, es cierto. Pero ordenado. Sabiendo de sus limitaciones y sus virtudes. Combinando la experiencia de Olave, Farré, Obolo, Escudero, "Chiqui" Pérez, Prediger; con la juventud y las ganas de mostrar que se puede de Zelarayán, Rigoni, Parodi, Saravia, entre otros...
Este Belgrano tiene hambre. Tiene ganas de demostrarle a más de uno que se puede con armas nobles. Jugando con los dientes apretados. Siempre. O casi siempre (todavía les dura la bronca a los hinchas, y a los propios jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, por los partidos que jugaron contra Aldosivi o Instituto).
El desafío de Belgrano para lo que queda en este campeonato insólito de 30 equipos de Primera División es saber dónde está parado y encarar las 20 fechas que faltan de la misma manera, o más concentrado aún. Porque ahora todos van a querer bajar a uno de los líderes del torneo (más allá de lo que pase hoy con Boca, River y San Lorenzo). Y en el medio estará la Copa Sudamericana, luego de la Copa América. El torneo internacional no puede distraer al Celeste.
A este Belgrano no le sobra nada. Nada. Encima los árbitros no lo favorecen. Por eso el campañón que viene realizando en la máxima categoría del fútbol argentino es para aplaudir. Por lo menos lo que ha hecho hasta el momento.
