Un papelón: qué mal se te ve, Kempes
La pésima imagen que había dejado el campo de juego del estadio Mario Alberto Kempes el pasado martes durante el partido entre Talleres e Instituto, se arruinó mucho más ayer en el encuentro entre Belgrano y Vélez Sársfield. En vivo y en directo se pudo ver cómo los futbolistas de ambos equipos corrían y levantaban arena. Se vía más amarillo que verde y la referencia era inmediata: en 10 días jugará ahí la selección argentina, con el mejor jugador del planeta, frente a Bolivia por las eliminatorias sudamericanas."Es un verdadero escándalo", se escribió en Toda Pasión, la web del canal porteño Todo Noticias. "¿Messi y cía. en ese potrero?", se preguntó el diario deportivo Olé. "Vélez golpea rápido en un Kempes arruinado", dijo el diario Clarín.
“Injugable: así está el césped del Kempes, donde la selección de Messi juega en 10 días”, escribió Cancha Llena, el deportivo del diario La Nación. “Acá va a jugar la selección: el campo de juego del Mario Alberto Kempes es un desastre”, posteó el portal Infobae. “El Kempes, un desastre a 10 días de recibir a la selección”, escribió la web de TyC Sports.
Además, desde los periodistas de la transmisión oficial de la TV Pública pasando por los comentarios en las redes sociales (Twitter y Facebook) se refirieron a las imágenes que se veían por televisión. Hernán Toledo, una de las figuras de Vélez, también se refirió al campo de juego. “En esta cancha no se podía jugar mucho. La arena te comía las piernas”, explicó el pibe de 20 años, que terminó exhausto un partido intenso, de ida y vuelta.
Todos opinaban sobre cómo es posible que pase esto. Cómo no se tuvo en cuenta, a la hora de designar al Kempes para un partido de eliminatorias, que había dos recitales ya programados desde el año pasado días antes del encuentro de la selección argentina.
¿Cómo se llegó a esto? Desde la AFA se salió a buscar un nuevo escenario luego de que el año pasado, contra Ecuador (no se llenó la cancha de River y la gente que asistió fue muy fría) y Brasil (por la lluvia caída se inundó el campo de juego y se tuvo que reprogramar para el otro día), la selección no ganó de local y tampoco sintió el apoyo del público para un equipo que venía de ser subcampeón del Mundial 2014 y de la Copa América 2015.
Luego vino la novela de los 10 millones de pesos que pidió por venir la AFA (hoy está totalmente a la deriva). Se bajó a un millón y se llegó a un arreglo. Pero en el medio de toda esa discusión, dos escenarios de recitales arruinaron el campo de juego, se levantó el pasto arruinado, se llenó de champas y de arena.
Se siguió jugando al fútbol después de los espectáculos artísticos (el partido de ayer se tendría que haber reprogramado) y desde la Agencia Córdoba Deportes (que recauda más dinero por alquilar el estadio para recitales que para el fútbol), además de hacer lo imposible por recuperar el campo de juego, se rezaba para que no lloviera más porque iba a arruinar lo que se había hecho.
Todo ese combo derivó en la imagen de ayer. Con un terreno lleno de arena, con champas en los sectores más críticos y muy lejos del ideal que se desea para recibir a la selección. Un papelón.