El debate de cómo juega la selección
Esta noche, Daniel Scioli y Mauricio Macri estarán cara a cara,a una semana de la elección nacional que definirá al presidente de la República Argentina que dirigirá los destinos del país para los próximos cuatro años. En los temas a debatir estarán la inflación, la seguridad, el dólar, la educación, el narcotráfico. Seguramente habrá chicanas del pasado de ambos, muy vinculados al menemismo y al deporte. Uno con la motonáutica y otro con el fútbol.
No estará en la agenda del debate de esta noche la selección argentina de fútbol. No discutirán sobre cómo viene jugando el equipo que dirige Gerardo Martino. Seguramente cada uno tendrá su punto de vista sobre el equipo de todos, pero el debate de esta noche no será el ámbito propicio para opinar sobre la forma que hace jugar "el Tata" al conjunto nacional. Si el sistema es el correcto. Si los cambios fueron los acertados contra Brasil. Si los hizo a tiempo. O si contra Colombia se juega el puesto Martino.Esa discusión será en otro ámbito. Y quizá tendrá que esperar hasta el 3 de diciembre, día que está estipulada la elección del nuevo presidente de la AFA. Por un lado, la continuidad de Luis Segura y, por el otro, el cambio que propone Marcelo Tinelli. Ellos también tendrán su punto de vista con respecto a Martino.
Pero cuidado. “El Tata” no se subió al triunfalismo cuando en menos de un año de gestión en la selección argentina, el equipo nacional llegó a la final de la Copa América. En su momento y antes de perder por penales contra Chile, el entrenador había dicho que su proceso se tendría que evaluar al final de su contrato, que vence en julio de 2018, cuando se termine el Mundial de Rusia. Una competencia que todos descuentan que Argentina estará entre los clasificados.
Lo concreto es que la selección albiceleste del "Tata" está en deuda. No enamora. No contagia. Algo mejoró en el primer tiempo contra Brasil, pero en el complemento aparecieron todas las dudas que mostró en el debut con derrota de local de la eliminatoria frente a Ecuador y en el insulso empate con Paraguay en Asunción.
En un hecho histórico, Argentina no ganó por primera vez en las primeras tres fechas de una eliminatoria sudamericana rumbo a una Copa del Mundo. Sacó dos puntos sobre nueve en juego. En los tres encuentros no estuvo Messi, el mejor jugador del plantel, y se extrañó. Tampoco contó con Agüero, quizá el segundo mejor futbolista argentino en la actualidad.
Demasiadas ventajas dio la selección en este inicio del camino que espera llegar a Rusia 2018. Las lesiones le jugaron una mala pasada a Martino, pero lo cierto es que tampoco se encontró un Plan B. El DT se encaprichó con un sistema de juego 4-3-3. No admite jugar con dos “9” y está empecinado con que el equipo juegue siempre desde el fondo, sin revolear la pelota. Con todos los riesgos que eso significa.
Hoy la selección está en una encrucijada. No arrancó bien en la eliminatoria sudamericana. Se debe un profundo debate puertas adentro, y afuera también.