Cuando mantenerse en el cargo es una quimera
La continuidad de Kudelka en Talleres y Méndez en Belgrano son una buena señal. El resto de los DT del fútbol argentino "padece" la seguridad laboral.
La definición de quimera es la siguiente: “Sueño o ilusión que es producto de la imaginación y que se anhela o se persigue pese a ser muy improbable que se realice”. Hoy, trabajar con cierta seguridad en el fútbol argentino como entrenador es una quimera.
En la temporada 2016/2017 de Primera División, sólo por tomar a la máxima categoría del fútbol argentino, se jugaron 30 fechas. Participaron 30 equipos y hubo 33 cambios de entrenador, si se tiene en cuenta el último despido que fue Lucas Bernardi en Godoy Cruz, luego de perder de local contra Gremio en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.
La noticia de que Frank Darío Kudelka sigue en Talleres un año más es para festejar en este bendito fútbol argentino. Porque significa continuar con un proyecto que arrancó en el Torneo Federal A y sigue en Primera División. Está más que claro que el DT sigue porque los resultados fueron positivos. Si no hubiera salido del Federal A o subido de la B Nacional o el promedio lo condenaba a volver a la segunda división, ¿Kudelka seguía?
Más de uno decía que lo mejor que tendría que haber hecho el entrenador era irse. Se iba a ir por la puerta grande con la posibilidad de regresar cuando el club más lo necesitara. Pero no. Va a insistir. Kudelka, como Andrés Fassi, están seguros de que pueden mejorar el 15º puesto en el que quedó la “T” en su vuelta a Primera División.
Ambos redoblaron la apuesta. Ahora, le apuntan a clasificar a Talleres a una copa internacional. El tiempo de pensar sólo en mantener el equipo en la categoría, parece, pasó a un segundo plano. Claro, si su objetivo es apuntar alto, los centésimos de la tabla del descenso dejarán de ser una preocupación.
Es un apuesta arriesgada. Y hay que tener cuidado. En un tiempo no muy lejano, en barrio Jardín se pensó que luego de salir del Argentino A, la B Nacional sería un trámite para volver a Primera. Ese trámite (cargado de soberbia) depositó a la “T” de nuevo en la tercera categoría del fútbol argentino.
Belgrano, por otra parte, viene de una temporada mala en la que utilizó tres entrenadores: Esteban González, Leonardo Madelón y Sebastián Méndez. La continuidad del “Gallego” es también una buena señal. Hizo lo que pudo en la última etapa del torneo. Mostró destellos de lo que quiere para su equipo y deja abierto el crédito para su gestión.
Kudelka y Méndez son apenas dos entrenadores de los 28 que comenzarán la próxima temporada de Primera. Con seguridad no terminarán el campeonato en sus puestos los 28. Porque mantenerse en el cargo es una quimera en el fútbol argentino.
Los 33 movimientos
Los DT que dejaron su puesto en la temporada 2016/2017: Bassedas (Vélez), Domínguez (Huracán), Schürrer (Sarmiento), Quiroz (Aldosivi), Rondina (Arsenal), Mayor (Temperley), Holan (Defensa), Azconzábal (Atlético Tucumán y Huracán), González (Belgrano), Lavallén (San Martín y Atlético Tucumán), Díaz (Olimpo), Coudet (Central), Méndez (Godoy Cruz), Milito (Independiente), Zielinski (Racing), Bernardi (Arsenal y Godoy Cruz), Madelón (Unión y Belgrano), Caruso Lombardi (Huracán), Montero (Colón), Burruchaga (Sarmiento), Troglio (Tigre), Grelak (Quilmes), Pumpido (Unión), Franco (Aldosivi), Alfaro (Gimnasia), Vivas (Estudiantes), Sava (Tigre), Osella (Newell’s) y Marini (Unión).

