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Arenas calientes

09 de febrero de 2012 a las 09:29 a. m.
Arenas calientes

Las noticias llegaron desde Brasil y dieron cuenta de que el cuestionado ex presidente de River José María Aguilar no tuvo vacaciones tranquilas en el vecino país, ya que fue detectado por hinchas millonarios en las cálidas arenas de Praia do Forte y, frente a la inminencia de un escrache, debió batirse velozmente en retirada, reposera en mano, a buscar protección en su hotel. "Vi a esta persona con cara de susto abandonar tan presurosamente la playa que pensé que se venía un tsunami, así que corrí con toda mi familia a buscar un lugar alto. Recién cuando alcancé la cima de un morro de 2.300 metros de altura me avisaron desde abajo que era Aguilar que huía de hinchas de River", aseguró un turista argentino.

Según versiones, pese al incidente, Aguilar decidió proseguir sus vacaciones en el mar brasileño, para lo cual se contactó con dirigentes del Santos, quienes le consiguieron el disfraz de gorila que usa Neymar para bailar en un video clip, lo que le permitió disimular su presencia. Si bien, y gracias a la hábil estratagema, ya no fue detectado por los sensibilizados hinchas riverplatenses, el ex presidente tampoco la pasó bien enfundado en semejante vestidura, ya que con los 43 grados promedio de temperatura en Praia do Forte, dentro del peludo traje de gorila la sensación térmica para Aguilar rondaba los 82 grados centígrados.

“Todo el mundo se apiadaba del sujeto disfrazado de gorila. Se notaba que sufría. Tomaba dos bidones de agua helada por hora y aún así por momentos se lo veía que tambaleaba y deambulaba desorientado debido a la deshidratación”, afirmó el mismo turista, que siempre sospechó que se trataba del ex dirigente.

“Calculamos que sufría entre tres y cuatro golpes de calor por día, pero seguía bajando a la playa. Para colmo, los más chicos le pedían autógrafos porque pensaban que era una variedad brasileña de Pie Grande”, agrega el informante.

Según este testigo, no faltó tampoco el desubicado de siempre que acercó la llama de un encendedor a Aguilar mientras tomaba sol en una reposera enfundado en su traje de simio. Convertido en una masa humeante y aullando, el ex dirigente se zambulló en el mar y logró neutralizar la combustión, pero los aullidos generaron un estado deliberativo en la playa entre quienes seguían sosteniendo que era un tipo disfrazado de gorila o los que ahora aseguraban que se trataba de un peligroso hombre lobo.

Ajeno a este debate, Aguilar (semisumergido) enfrentaba ahora otro problema, ya que el traje se había mojado tanto que le impedía salir del mar por sus propios medios, al punto de que comenzó a escorar como el Costa Concordia. Finalmente quedó en una posición similar a la del célebre crucero italiano, razón por la cual debió ser rescatado por la prefectura brasileña.

La operación de auxilio tuvo repercusión en la prensa local, tanta que el periódico Guaraná News tituló “Prefectura rescata del mar a excéntrico turista argentino vestido de mono”. La crónica indicaba asimismo la sorpresa de los rescatistas frente a la terminante negativa del turista en cuanto a quitarse el traje.

Pero las precauciones de Aguilar fueron en vano, ya que finalmente fue descubierto cuando un grupo de veraneantes peruanos ataviados con la camiseta de su selección le pidió posar para una foto, lo que provocó la sorpresiva huida del dirigente que pensaba que se trataba de hinchas de River.

Después de este nuevo escape, no se conocen más datos certeros sobre las peripecias del ex dirigente millonario en Brasil, aunque una versión asegura que los 10 días que pasó dentro del traje de mono de Neymar bajo el implacable sol brasileño le hicieron perder unos 35 kilos de peso. "Está blanco como un muñeco de nieve, pero luce una flacura envidiable", afirmó un viejo conocido de Aguilar.En algunos casos, más difícil que ser dirigente de fútbol es ser ex dirigente de fútbol.