Mueve fichas. Belgrano: sin señales, pero con cambios en puerta
El Pirata se entrenó sin dar pistas del equipo titular, aunque las ausencias obligan a modificar la estructura. Longo trabajó diferenciado pero llegaría bien.
En Villa Esquiú hubo movimiento, pero no señales. Belgrano se entrenó este miércoles con la cabeza puesta en la visita del lunes a las 15 a Barracas, en un partido clave para quedar a un paso de los playoffs. Sin embargo, la práctica abierta a la prensa dejó una conclusión clara: todavía no hay pistas firmes del equipo titular, aunque los cambios serán inevitables.
La mañana arrancó con trabajos físicos y siguió con ejercicios en espacios reducidos, una rutina enfocada en la intensidad y en lo táctico. Nada de fútbol formal, nada de indicios concretos. En ese contexto, el DT Ricardo Zielinski optó por no mostrar cartas, al menos por ahora.

Pero más allá del hermetismo, hay datos que no se pueden esconder. El primero es que el equipo deberá moverse obligado por las bajas. Emiliano Rigoni no estará por suspensión tras su expulsión ante Aldosivi, mientras que Juan Velázquez quedó descartado por un desgarro en el isquiotibial izquierdo. Dos ausencias que pegan directo en la estructura.
Además, el panorama físico suma interrogantes. Santiago Longo trabajó de manera diferenciada por una molestia leve y, aunque llegaría al lunes, todo indica que arrancaría en el banco.
En ese tablero, empiezan a aparecer posibles movimientos. Si Zielinski mantiene el esquema 3-4-1-2, Alcides Benítez se perfila para ocupar la banda derecha tras cumplir su sanción, mientras que Adrián Spörle podría meterse por izquierda, como ya ocurrió ante Aldosivi tras la lesión de Velázquez.
Pero no serían los únicos retoques. También asoma la chance de un cambio más profundo en ataque: la salida de Lautaro Gutiérrez para el regreso de Lucas Passerini, una variante que no es obligada pero que el DT analiza para darle otro peso ofensivo al equipo.
Así, Belgrano transita la semana entre el silencio táctico y la certeza de que algo va a cambiar. Zielinski no mostró el equipo, pero el contexto lo expone: entre suspensiones, lesiones y decisiones futbolísticas, el once del lunes seguramente no será el mismo. En Alberdi lo saben: a esta altura del torneo, cada ajuste puede ser decisivo.


