Se viene River. Belgrano remontó, puso sangre y ganas y es finalista del Apertura
La "B" reaccionó tras estar abajo, igualó en la última bola, y en los penales eliminó a Argentinos Juniors para lograr una clasificación histórica.
La historia se escribe con sangre, con esa que corre por las venas de los jugadores de Belgrano. Esos que por larguísimos pasajes del juego del domingo estuvieron sometidos al juego de Argentinos Juniors.
Pero que con la última bola del encuentro, cuando todo parecía que no tenía otro destino que la derrota, el botín de “Uvita” Fernández mandó la redonda a la red para el 1-1 y llevó el partido a la prórroga. La “B” aguantó, llegó a los penales y desde esa instancia alcanzó la final del domingo, frente a River, al ganarle 4-3 al local.
Si algo tiene este grupo es entrega y sentido de pertenencia. Es allí en donde se puede encontrar la razón de que el Pirata no perdiera en los 90 de juego, porque no hizo bien las cosas en el inicio cuando la pelota fue propiedad del local, el campo su aliado y el resultado se puso a favor del Bicho.
La “B” no hacía pie, no encontraba la pelota ni la manera de neutralizar a los jugadores de Argentinos con Fattori en modo espléndido, Morales ganando en velocidad, Lescano rompiéndola por la banda y Jainikoski enloqueciendo por la derecha.
Todo estaba en favor del Bicho, nada era de Belgrano y cuando la etapa inicial se terminó, el 1 a 0 era la mejor noticia para el conjunto de Alberdi. Spörle estuvo en una noche de horror, González Metilli lo acompañó y, en líneas generales, sólo se salvaban las ganas de los centrales, lo del “Chino” y el aporte de Passerini.
Cuando empezó el segundo tiempo, “el Ruso” tiró al campo al “Mudo” Vázquez y a Hernandes para darle otro fisonomía al Pirata. Y, de repente, Argentinos no acertó ninguna contra y el entrenador Diez entendió que todo estaba sellado. Comenzó a meter cambios y, mientras la gente esperaba el final, el cordobés nunca se entregó, jamás bajó los brazos y amontonó gente en el área. Y los centros fueron de un lado y del otro hasta que en el instante final Passerini la frenó con el pecho y “Uvita” la puso contra el caño para forzar la prórroga. Los locales no lo podían creer. Todo lo bueno que habían hecho en 90 minutos se pasó a definir de otra manera.
Alargue y felicidad para Belgrano
El partido cambió de forma y los 30 agregados para buscar el finalista fueron de aguante, resistencia y tirarla para arriba como para que Cardozo no sufra. El local ya no tenía sus mejores actores en cancha y estaba aturdido por el mazazo del empate.
El reloj caminó hacia el final, no sin antes permitirle a Cardozo tapar una pelota tremenda de López Muñoz que tenía destino de triunfo para el Bicho.
Ya no hubo tiempo para más y llegó esa tómbola de los penales para que en el Pirata el sufrimiento fuera extremo. La serie se extendió hasta el sexto disparo, cuando el legendario Enzo Pérez lanzó una masita y el juvenil Hernandes la mandó a la red para que Córdoba tenga un finalista en un torneo de Primera.
Fue con el corazón, con la sangre y con las ganas. El fútbol estuvo ausente, pero ya a nadie le importa porque Belgrano está a un partido de lograr lo que ha soñado desde su fundación.



