Regalo de Navidad: Vuelve la NBA
Tras superar un “lockout” de 149 días, este domingo se pondrá en juego la temporada 2011/12 de la liga más poderosa del planeta, con un calendario reducido debido al prolongado conflicto. Cuatro argentinos serán protagonistas.
Al final, la sangre no llegó al río. Tampoco prosperó el inimaginable panorama de un básquet sin NBA y con megaestrellas buscando trabajo fuera de Estados Unidos.
Eso sí, la "balacera" de 149 días de lockout patronal dejó el tendal de heridos, entre ellos el de una temporada reducida a sólo seis meses de competencia y 66 partidos de fase regular (estaba programada para algo más de ocho meses y 82 juegos), un hecho que sólo tenía precedentes en la Liga de 1998/99, que fue todavía más conflictiva y con sólo 40 cotejos antes de los playoffs.
Pero al final, el día de Navidad fue el elegido para sellar la paz. Por eso, este domingo se abrirá el circo con cinco partidos, incluyendo el esperado duelo en el en el American Airlines Center, de Dallas, entre los Mavericks, defensores del título y con la estrella alemana Dirk Nowitzki, y Miami Heat de LeBron James, Dwyane Wade, Chris Bosh y compañía.
Por capricho del destino, Mavericks-Heat también fue el choque de apertura de la minitemporada de la 1998/99, que terminó con el primer festejo de San Antonio Spurs.
Del reformado calendario para la 2011-12 se deducen un par de datos que serán "lunares" para la campaña: los equipos participantes visitarán a todos sus rivales de la misma conferencia, pero sólo viajarán a nueve ciudades del otro lado del país, en vez de las 15 habituales, lo que hace añicos la instalada tradición de que todos las franquicias se crucen entre sí al menos una vez en la temporada.
El inconveniente, sin embargo, no parece preocupar al que muchos sindican como el gran perdedor del “tira y afloje”: el comisionado David Stern, quien fiel al estilo estadounidense de ver el vaso medio lleno, le encontró al episodio la arista positiva, argumentando que le dará a la competencia una “dinámica interesante”.
La legión argentinaEl básquetbol argentino iniciará la temporada 2011/12 con un jugador menos respecto del comienzo de la pasada liga. La baja del cordobés Fabricio Oberto (producida luego de cuatro partidos en Portland por problemas cardíacos) será la única novedad, en un panorama que tiene una vez más a Emanuel Ginóbili (Spurs) en el equipo con mayores aspiraciones de los cuatro y con el desafío de levantar el rotundo fracaso de la temporada pasada. Luis Scola (Houston Rockets) y Carlos Delfino (Milwaukee Bucks) tratarán de apuntalar a sus equipos hacia los playoffs. El primer "duelo argentino", en tanto, fue empate: Spurs y Rockets se ganaron uno cada uno en la pretemporada, con protagonismos repartidos de "Manu" y "Luifa". Distinto es el caso de Andrés Nocioni, que prácticamente no es tenido en cuenta y que arrancará desde el fondo del banco de los Sixers.
"Esperaré mi oportunidad", dice esperanzado "el Chapu".
Números en rojoLa pulseada de pretemporada, enmarcada por la crisis financiera a la que no escapó ni la ultrapoderosa NBA, dejó un nuevo dibujo en la torta del millonario reparto de dividendos. Alcanzar el acuerdo entre propietarios y jugadores fue una tarea titánica entre partes intransigentes e inflexibles.
La diferencia radicaba en cinco a seis puntos del porcentaje de ganancias, una cifra que leyéndola sin demasiados matices, no parecía el desencadenante de tamaño conflicto. Claro, hasta que afinando el lápiz y transformando los números en verdes billetes norteamericanos, la cosa aparece más clara: el acuerdo le costó a los jugadores una concesión de 3.000 millones en salarios por los próximos 10 años en que estará vigente en el pacto. Los propietarios habían propuesto compartir las ganancias a la mitad, pero los jugadores, que recibían el 57 por ciento, no querían bajar del 52.
Con la paz firmada, todo está listo. Cuando vuelen los corchos del 25, la pelota irá con ellos. El show, como siempre, habrá comenzado.