Otro trago amargo para Atenas: perdió ante Olímpico
Atenas perdió en casa con Olímpico. Los santiagueños se aprovecharon del mal momento de los griegos y festejaron en el Cerutti. Mañana, vuelven a encontrarse en La Banda.
Desazón, impotencia y un futuro incierto dejó como corolario la derrota de Atenas este viernes ante Olímpico por 74 a 67, en uno de los partidos de la novena fecha de la Liga Nacional.
El inicio fue tan parejo como desordenado, en un juego marcado por la previsible escasez de público porque este Atenas lejos está de enamorar. En ese contexto, Atenas y Olímpico se propusieron como premisa para hacerse fuertes obstaculizar todo intento del rival y en parte lo lograron.
En esos 10 iniciales fue el Griego levemente superior (15-13), aunque para que ello ocurriera necesitó enderezar una ofensiva desprolija, en parte por la defensa rival y por impericia propia. La sociedad Salles-Clancy dotó a Olímpico de efectividad, lo que sumado a un par pérdidas del base de refresco Bruno Colli (luego se resarciría hasta ser el mejor de los verdes) más un atolondrado ataque local le posibilitaron a la visita establecer su primera luz de 4 (19-23) en 2m12s del segundo. Atenas, tras un minuto, ajustó su defensa y rotó más la bola para sumar desde el perímetro (dónde si no) para quedar uno arriba. Pero sólo fue un espejismo: una fenomenal reacción de Olímpico, con defensa asfixiante y juego colectivo, desnudó las carencias griegas propinándole un 18-3 en 4m35s, lo que le permitió irse al descanso largo 14 arriba (44-30).
A la poca claridad e ideas del local para reencauzar su suerte, el Negro Bandeño respondió con más marca, más pases en ataque y por ende más diferencia (34-49) a 5m 28s por jugarse del tercero. Luego estiraría uno más (40-56), vía el juvenil Álvarez a 2m32s, certificando una rotación efectiva. Luego la “vergüenza” de Lescano y un 7-0 le dio esperanzas a Atenas (47-56) para los 10 finales.
Sin fluidez y volumen de juego, sin fortaleza interior y con hombres desesperados por revertir la suerte, Atenas apeló a la garra y al corazón, pero esta vez no alcanzó. Si le dio emoción a un final que se presagiaba amargo, cuando Colli se llevó a apenas 2 (64-66) a 1m34s del final. Pero Olímpico se repondría para quedarse con una victoria merecida y dejando a un Atenas cada vez más preocupado por su destino.