Temas del día:

Oberto: Debo aprender a disfrutar la vida de otra manera

El campeón olímpico y NBA dio ayer una conferencia de prensa en La Voz del Interior para explicar los motivos de su retiro.

09 de noviembre de 2010 a las 08:51 a. m.
Gustavo Farías
Oberto: Debo aprender a disfrutar la vida de otra manera

Acababa de explicar los motivos que lo llevaron a dejar atrás una campaña asociada al éxito, la fama y el triunfo. "Ya está, ahora soy un ex jugador" dijo Fabricio Oberto fuera de micrófono, cuando en La Voz del Interior se le preguntó sobre la conferencia de prensa que había brindado en el auditorio de este diario ante la prensa local y nacional.

"Esto fue algo muy duro para mí, por momentos demasiado duro", contaba mientras traslucía un sentimiento de alivio y resignación.Llegó a Córdoba a las 15 procedente de San Antonio ("me despedí de todos"), compartió un almuerzo con periodistas de Mundo D y a las 17 enfrentó los micrófonos sereno, relajado, pero con más seriedad de la habitual. Entendible, no era una conferencia más, era la que ningún deportista quiere dar: la de su despedida.

"En el último tiempo, cuando salió ese rumor de que podía jugar en Atenas y que no tenía equipo, no me imaginaba dando una conferencia para decir que dejaba de jugar al básquet", reconoció de entrada, a la vez que agregó que "ahora me va cayendo la ficha, pero no tengo ninguna duda de la decisión que tomé. Tengo que aprender a disfrutar la vida de otra manera".

El campeón olímpico 2004 y NBA 2007 también dijo que se le complicaron los papeles cuando vio tantos mensajes de apoyo. “¿Cómo agradecer eso? Nunca me pesó sacarme una foto o tener un gesto con alguien. Pero ahora me cuesta encontrar la forma de agradecer tanto afecto”, sostuvo el ex jugador de Portland.

El último susto

Una y otra vez, Oberto dio detalles del momento en que bajó el telón. "En el entretiempo del partido ante Milwaukee –contaba el varillense–, me sentí mareado y débil. En eso se me acercó un asistente del técnico y me dijo que estaba pálido. Ahí reconocí que me sentía mal. Ya alguna vez, cuando jugaba en los Spurs, lo había ocultado. Esta vez me llevaron con los médicos y no salí para la segunda parte. Antes de tener los estudios ya tenía madurada la decisión: no jugaba más".

El imprevisto retiro de Oberto obligó a algunas variantes de los planes domésticos, como el del cambio de rumbo del container con sus pertenencias, que viajaba de Washington a Portland al momento del anuncio de su retiro. En la franquicia de los Blazers, en tanto, dejaron abierto su contrato a la espera de algún marcha atrás del jugador, un gesto que el cordobés supo valorar. "Se portaron excelente conmigo", contó, pero sus chances de volver sobre sus pasos es una utopía. "Hoy por hoy, el sentimiento de no estar con confianza para jugar, me marca el camino", explicó.

Los días del Fabricio basquetbolista terminaron de repente, dejando atrás una campaña plagada de éxitos. Habituado a los desafíos, el futuro le pone ahora uno mayúsculo: aprender a vivir sin la pelota en sus manos.

Un futuro incierto

El Fabricio Oberto posjugador es, por ahora, una incógnita. El ex NBA tiene ofrecimientos tanto en el ámbito del básquet como fuera de él, pero todavía no se definió por ninguna opción.

“Espero seguir en el básquet, porque será muy difícil alejarse de este ámbito. Creo que de alguna manera estaré ligado a él. Pero ya lo veré en el momento adecuado. Me han dicho que lo que aprendí debo transmitirlo, pero hay que tener pasta para hacerlo. Veremos para qué lado sale todo lo que sé”, aseguró.

Sobre su abrupto final deportivo y las metas que quedaron pendientes, el ex Atenas contó: “Me quedaron las ganas de seguir trabajando con un equipo y eso es lo que no sé si me las podré sacar. Después uno va encontrando intereses y yo soy bastante inquieto, pero no sé si eso llenará el espacio de lo que ha significado el básquet para mí”.

El varillense asegura que estará en Córdoba por un tiempo, al menos hasta que su nuevo perfil le trace otros horizontes.

“Ahora tendré que adoptar varias actividades, porque no creo que con una sola vaya a llenar todo lo que significó el básquet para mí. Córdoba ha sido la ciudad que me dio todo y tengo mi vida aquí. He estado por muchos lados, pero por algo siempre vuelvo a Córdoba y a Las Varillas”, finalizó.

Más de Deportes - Básquet