Los Topos hacen ruido en Córdoba
Con varios cordobeses en sus filas, la selección argentina de básquet silencioso tuvo una de sus últimas concentraciones antes de partir a China el 1 de julio para participar del Campeonato Mundial en Taipei. Hablan sus protagonistas.
La selección argentina de básquet silencioso, Los Topos, llegó a Córdoba el pasado fin de semana en una de sus últimas mini concentraciones (la última será el próximo miércoles en el Cenard) antes de su viaje el 1 de julio a Taipei, donde intervendrá en el próximo Campeonato del Mundo.El intenso frío no les fue obstáculo para participar en parte de la charla de Pepe Sánchez en Hindú Club, ni de los juegos del viernes a la noche ante Poeta Lugones ni del sábado en La Falda, ante la selección de Punilla.
"Estamos con la cabeza puesta en el mundial, queremos traer una medalla a la Argentina para que, de a poco, vayan reconociendo una actividad que es muy silenciosa pero que viene creciendo con el paso del tiempo", destaca su entrenador, el cordobés Silvio Barrionuevo, al frente del equipo desde el 2012.
Les ha costado mucho trabajo poder reunir los fondos necesarios para un largo viaje a tierras orientales, pues no cuentan con un apoyo oficial y la mayoría de lo recaudado podría decirse que es "a pulmón".
"Será un torneo muy disputado, pero ese desafío nos moviliza para estar entre los cinco primeros del mundo", dice su capitán, el platense Juan Aude, quien alterna su deporte con el último año de ingeniería.
Mientras que el benjamín del seleccionado y también cordobés, Joaquín Faber, evalúa que la clasificación será complicada. "En nuestra zona está el local Taipei y Lituania, que son uno de los mejores del mundo. Pero la selección viene creciendo en los últimos años y esa fortaleza debemos plasmarla en el mundial". Joaquin, vale mencionar, también es integrante de las divisiones formativas de Poeta Lugones, donde juega ayudado por un audífono.
El plantel tiene una amplia tonada cordobesa, pues además de los mencionados, integran la lista mundialista el escolta Germán Ferreyra y el base Facundo Herrero, quien está lesionado pero llegaría a la cita ecuménica. Además otros cordobeses que integran la delegación son el asistente técnico Ariel Britos, los preparadores físicos Francisco Quinteros y Antonella Scagliani y el presidente de la Federación Argentina de básquet para sordos, Gastón Buteler.
Faber le comenta a Mundo D que es "fundamental la lectura de juego. Por eso en concentraciones previas se hacen exámenes visuales y de salto para adaptarlos a la preparación individual. Algunos juegan en clubes y otros no, porque no los aceptan por su discapacidad, o no tienen un lugar o se entrenan solos, otros estudian y trabajan y no tienen mucho tiempo...por eso aprovechan a full las concentraciones", dice el joven escolta.
Para su entrenador, oriundo de Deán Funes, el grupo "pasó de ser el equipo de básquet silencioso a una selección que hace ruido". Y no es para menos, sus actuaciones internacionales van en crecimiento y no por nada alcanzó una de las tres plazas para el mundial el año pasado en Brasil, donde se dio el lujo de derrotar a Venezuela, una de las potencias mundiales. "Les ganamos haciendo un juego perfecto. Con los chicos lo comparábamos con lo que hizo la Generación Dorada cuando venció al Dream Team", compara Barrionuevo.
El DT resalta el entusiasmo y la fuerza que ponen sus integrantes. "Nos dan fuerzas para golpear puertas en la búsqueda de recursos para viajar, para que sean reconocidos los chicos o cuando para cuando hay que buscar lugares donde entrenar".Barrionuevo explica: "Tenemos jugadores con sorderas leves hasta severas y ellos leen mucho los labios. Por eso, debemos usar un mensaje claro, conciso y sencillo para que sepan lo que tienen que hacer. Tienen un espíritu tremendo y condiciones y eso no nos permite bajar los brazos. Y, verlos cómo se desenvuelven, pese a que la sordera es una capacidad bastante compleja y donde les falta de accesibilidad en muchos aspectos de su vida cotidiana, tratamos que en la cancha sean eso, personas", agrega el DT."Día a día necesitamos aprender de su lenguaje, entenderlos, pero desde la persona. No hay discapacidad, ellos son deportistas y los tratamos como tal y que sean de alto rendimiento, porque los exigimos al máximo", enfatiza su entrenador antes de darles las últimas indicaciones a su plantel.China queda lejos, pero para ellos y sus sueños está muy cerca.