Las cinco razones de la histórica temporada de Instituto en la Liga Nacional
La Gloria terminó segundo en la fase regular, cumpliendo paso a paso con objetivos claros y ambiciones realizables.
Instituto crece. Paso a paso, mejora. De aquel que llegó (volvió) a la Liga Nacional tras conquistar el Torneo Nacional de Ascenso (TNA) apenas cuatro años atrás, hay una evolución grande. Y el crecimiento resalta tras alcanzar el segundo lugar en la fase regular, la mejor actuación del club de Alta Córdoba en la elite del básquet argentino.
Y a una mala noticia, como fue este lunes la lesión de Cristian Amicucci –que deja al obrero del equipo afuera del resto de la campaña–, la transformó rápidamente, en la misma jornada, en una buena, con la contratación del experimentado pivote uruguayo Esteban Batista (35 años y 2,08 metros de talla).
Después de jugar los tres primeros años en los inicios de la Liga, en 1984 (terminó décimo y último con un partido ganado de 18); en 1985 (fue 12° con nueve victorias en 29 cotejos) y en 1986 (en la que perdió la categoría con ocho triunfos en 31 cotejos), y de pasar varios años en el ascenso, Instituto ascendió a la Liga con una estructura consolidada.
En cuatro temporadas fue mejorando su actuación. La
ambición deportiva
de la dirigencia encabezada por Mario y Juan Manuel Cavagliatto resultó decisiva. Con
objetivos claros
cumplió las metas, y, una vez que solidificó su permanencia en la elite, aportó a un
equipo base
, que se erigió a partir de
la relación de la dirigencia con el entrenador
, y se completa con una
estructura deportiva
exitosa.

Paso a paso
La ambición deportiva llevó al club de Alta Córdoba del 18° puesto en su regreso a la Liga, en la temporada 2015/16 (con 23 victorias y 33 derrotas), al 10° escalón en la siguiente, la 2016/17, adonde llegó por primera vez con récord positivo (32 triunfos y 28 caídas), además de clasificarse por primera vez a los playoffs (eliminado en octavos por Olímpico).
En la Liga pasada, la 2017/18, Instituto alcanzó el cuarto puesto en la fase regular (34 ganados y 16 perdidos) y terminó segundo en el Súper 20, que le abrió las puertas al básquet internacional. El equipo cayó en las semifinales con el poderoso y campeón San Lorenzo, en una serie que se extendió a cinco partidos.

Y en la presente campaña, tras lograr el subcampeonato en la Liga Sudamericana (derrota en la final con el histórico Franca de Brasil), cumplió la meta y terminó con el "2" en la fase regular, por detrás del Ciclón.
Lo consiguió con objetivos claros. La dirigencia actuó con criterio, sin apurar las metas ni saltear escalones. Cuando se consolidó en la máxima categoría, respetó los procesos para mantener el crecimiento deportivo constante. Y hasta llevó adelante mejoras en el estadio para mayor comodidad de sus jugadores, de los rivales y de los espectadores, pero sin descuidar la formación del plantel.
En las últimas dos temporadas, el Albirrojo se apoyó en un
equipo base
fuerte para dar pelea en la Liga. En la campaña pasada se hizo fuerte para llegar a los primeros planos en base a un equipo confeccionado pieza por pieza por el DT, Facundo Müller.

El entrenador apostó por jugadores de la misma generación y conformó un grupo humano que resultó clave en los buenos resultados.
Santiago Scala, Luciano González, Facundo Piñero y Cristian Amicucci llegaron para sumarse a un Gastón Whelan que empezaba a crecer y al "Jefe" Sam Clancy. En la Liga pasada, dio el salto de calidad con Dwayne Davis.

Para la presente edición, Müller retocó piezas. Pablo Espinoza llegó en lugar de Miguel Gerlero (un símbolo) y, aunque le costó reemplazar a Davis, disimuló su ausencia con una temporada gigante del "Chuzito" González, quien terminó como el segundo goleador de la Liga Nacional, con 17,9 puntos.

Y, tras Leandro García Morales y Glenn Rice Jr., apostó por un conocido como Rodney Green (jugó en la 2016/17), que es el máximo anotador del club en la Liga Nacional.
Y la sintonía fina del DT Müller con Juan Cavagliatto, vicepresidente de la institución, marca la destacada relación entre cuerpo técnico y dirigencia. Se hizo notoria el lunes cuando debió, contrarreloj, buscar y decidir el reemplazo del lesionado Amicucci. El pivote no es la estrella del equipo ni mucho menos, pero es un obrero de lujo, ideal para el equipo de Müller.
Amicucci sufrió una ruptura plástica previa de ligamento cruzado anterior (más ruptura de haz profundo de ligamento colateral media) de su rodilla izquierda. Tras confirmarse el diagnóstico y tras la autorización de la Asociación de Clubes (AdC) al recambio, anunció la llegada de Esteban Batista, ex NBA uruguayo, con largo recorrido en el básquet europeo y en la selección de su país.
Y junto con la histórica campaña, con el "2" en la fase regular, encuentra en un buen momento a la estructura deportiva del club.
El plantel de los chicos que disputan la Liga de Desarrollo (esta temporada jugaron 38 partidos como el equipo de Liga) terminó en el primer puesto, perdiendo apenas dos cotejos en el estadio Ángel Sandrin.

Mientras tanto, el equipo de 3x3, que juega en los entretiempos de los encuentros de la Liga, fue campeón e invicto en el Sandrin, y competirá en un challenger que se disputará en Brasil.
Y para completar, Lucas Reyes y Federico Pedano, dos pibes de la cantera de la Gloria, fueron citados a la preselección nacional U19 de cara al Mundial de la categoría, que este año se juega en Grecia.