Gabini quiere revancha en Atenas
El nuevo refuerzo de Atenas regresa al club después de un mal paso en 2001. "Era un momento que por muchas circunstancias estaba difícil para mí", le dijo a Mundo D.
En Atenas, parece, las puertas no se cierran nunca. O si se cierran, vuelven a abrirse haciendo honor a aquella frase que reza que el tiempo lo cura todo. Hace nueve años, después de la histórica eliminación de los griegos a manos de Quilmes –por primera vez los verdes se quedaban fuera de las semifinales– Roberto Gabini se fue del club severamente cuestionado por los propios dirigentes del club de barrio General Bustos.
Pero tal cual ocurrió con otros recordados "portazos" (Héctor Campana, Walter Herrmann, Rubén Magnano, Oscar Sánchez, entre otros), al final reinó la reconciliación. El miércoles, en una rápida negociación, quedó acordado el regreso de Gabini al club en el que actuó en la 2000/01 junto a quien hizo el contacto: Bruno Lábaque.
"Sólo falta firmar el contrato. Ahora tengo que arreglar la mudanza, que lleva su tiempo. Para mí será una revancha", arrancó el oriundo de San Nicolás, que desde 2003 actúa en Europa y que en la última temporada lo hizo en el Bpa Fileni Jesi de Italia.
El nicoleño rescató el sentido de la oportunidad para regresar al país después de siete años. "Era un momento que por muchas circunstancias estaba difícil para mí. Gracias a Dios la Liga se recuperó, lo que le permite a Atenas hacer un esfuerzo y posibilitar mi regreso", dice el alero, de 35 años.
Nueve años despuésAtenas había apuntado especialmente alto en aquel 2000/01 con Marcelo Milanesio, Leonardo Gutiérrez, Walter Herrmann, Andrés Pelussi, Jason Osborne, Bruno y la incorporación del codiciado Jay Jay Eubanks. Con tantas "luminarias", a Gabini le costó encontrar su lugar.
"Me quedó un sabor amargo –recuerda– porque no terminamos bien y principalmente yo quedé en la boca del cañón. Pero las cosas pasan, mi relación con Bruno y \'el Felo\' (Lábaque) quedó bien. Incluso a los dos años me pidieron que vuelva. Por eso esto es una revancha".
Y no le esquiva a la autocrítica: “No pude dar todo lo que podía dar. Tampoco tenía la experiencia que tengo hoy. Era mi primera experiencia en un equipo grande y con los años uno aprende a que hay que golpearse para aprender”.
–¿Qué diferencia se verá de aquel Gabini de la 2000/01?–Soy un jugador mucho más afianzado, menos veloz y más gordo (se ríe). Algo más lento, lo normal de un tipo de 35 años, pero con las mismas ganas de pelearla, de jugarse, de salir a ganar. La experiencia me dio la tranquilidad y la lectura de juego que intentaré hacer valer.
En Atenas ya le prepararon la camiseta 22, la misma que utilizó en su periplo europeo. "El 2 es mi número favorito, ahora con un doble ‘2’. Además es el número del loco y un poco loco estoy. Encaja justo", finalizó.