Felauto: El equipo no dependió de nadie
El técnico de Instituto remarcó las claves del plantel que fue campeón de la Liga Cordobesa.
Las pizzas que comieron hasta las 4 de la mañana de ayer fueron sólo para alimentar el cuerpo. El alma ya la tenían llena. No era para menos: acababan de consagrarse campeones de la Liga Cordobesa Crelech de Básquetbol al vencer a Hindú en la final. El plantel de Instituto celebró hasta la madrugada la obtención de un título que un año atrás se le escapaba en favor de San Isidro. Pero eso es parte de la historia.
El presente indica que la Gloria ganó y ascendió a la Liga Argentina de la mano de Mauro Felauto, el DT que le puso su sello al nuevo rey de Córdoba.
“El grupo puede más que cualquier buen jugador” es la premisa que trasladó el entrenador a su equipo. “Lo que busqué fue poner al máximo a cada uno, sacar lo mejor de ellos y darle importancia al grupo. Eso nos permitió ganar pese a las ausencias. El equipo no dependió de nadie”, valoró Felauto al cabo de su primer temporada en la Gloria.
Mauro llegó a Instituto tras dirigir en Pesca de Villa Carlos Paz y trajo consigo a Decorey Young y Dino Dellizzotti para que se sumen a Juan Seia, Mauro Bulchi, Lucas Saúl y Germán Colli. Además convocó a Adrián Forastieri (9 de Julio) y Víctor Chana (Banda Norte) para terminar de conformar un plantel que fue “muy superior” a sus rivales en toda la temporada.
"Arrancamos punteros y tres fechas antes de que termine la fase regular ya estábamos clasificados. Eso dio muestra de mucha superioridad. Nos fuimos acomodando de acuerdo al rival porque sabíamos que en algún momento nos íbamos a poner duros y lo logramos en los playoffs", reconoció y explicó que, a nivel técnico, el equipo tuvo "buen poder ofensivo y oficio". Pero ¿cómo repercuten las derrotas en un equipo que se sabe superior? Felauto lo explica: "Siempre es bueno perder. Te permite hacer análisis más objetivos porque cuando ganas no ves los errores. De las derrotas pudimos hacer autocrítica"